marzo 8, 2021 Por Ane Goñi Salaverri 0

Salsa de Tomate Cocido para Conservar en Casa

Tiempo de preparación:

  • Total: 100 minutos
  • Preparación: 10 minutos
  • Cocinado: 90 minutos
  • Raciones: 7 pints (112 Raciones)

Acerca de esta receta:

Esta fácil salsa casera se elabora con la adición de vinagre, lo que la hace segura para el enlatado casero.
 Ingredientes:

8 onzas de jalapeños 8 tazas de tomates picados gruesos y pelados 3 tazas de pimientos Cubanelle, Anaheim o Sweet Banana picados y sin semillas 2 tazas de cebollas picadas 2 tazas de vinagre de sidra de manzana 1 taza de pimientos rojos y amarillos dulces picados 6 dientes de ajo (la receta no lo dice pero probablemente picados) 1 lata de pasta de tomate 2 cucharadas de azúcar 1 cucharada de sal 2 cucharaditas de pimentón 1 cucharadita de orégano seco 1/4 de taza de cilantro picado

Instrucciones paso a paso para esta receta de Salsa de Tomate Cocido para Conservar en Casa

Reúne los ingredientes. Lleva el agua a ebullición en una cacerola tapada, añade las habas secas, baja el fuego y tapa. Deja que la mezcla cueza lentamente hasta que las habas estén muy blandas y se deshagan y el agua se reduzca, unos 20 minutos. Cuando las habas estén lo suficientemente blandas como para deshacerse al tocarlas con una cuchara de madera, añade la sal, la pimienta, el azúcar y el aceite de oliva a la cacerola y remueve hasta que se combinen. Coloca un colador de alambre grande y fino sobre otra sartén o cuenco grande. Vierte una parte de la mezcla de judías pastosas en el colador y presiónala con una cuchara de madera. Repite la operación hasta que hayas prensado toda la mezcla. No te olvides de retirar el sobrante del fondo del colador. Debes tener una mezcla espesa y pastosa, pero suave, sin grumos. Si la pasta parece demasiado espesa y seca, añade una cucharada más de aceite de oliva. Mientras la pasta está todavía caliente, ponla con una cuchara en una fuente rectangular, cuadrada o circular poco profunda, de unos 5 cm de profundidad. Lo mejor es el vidrio. A nosotros nos gusta utilizar una fuente de cristal redonda de 9 pulgadas para el horno. Alisa la parte superior de la pasta con la parte inferior de una cuchara. Apártala para que se enfríe y cuaje. Una vez que se haya enfriado a temperatura ambiente, cúbrela con papel de plástico y refrigérala durante varias horas. Cuando la saques del frigorífico, la pasta debe haber cuajado y estar lo suficientemente firme como para cortarla. Moja la hoja de un cuchillo afilado y corta la fava en cuadrados o rombos. Asegúrate de volver a mojar la hoja a menudo para evitar que se pegue. Retira los bloques de fava con cuidado y colócalos en el plato de servir. Rocíalos con un poco de aceite de oliva virgen extra y espolvorea por encima el eneldo fresco picado.

 

Consejo. Al picar los jalapeños, asegúrate de usar guantes de látex y evita tocarte los ojos.