marzo 8, 2021 Por Ane Goñi Salaverri 0

Salsa de Arándanos: Picante, ácida y dulce

Tiempo de preparación:

  • Total: 15 minutos
  • Preparación: 15 minutos
  • Cocinado: Raciones: Aprox. 4 tazas salsa (32 Raciones)

Acerca de esta receta:

Aunque no es una preparación tradicional mexicana, esta salsa de arándanos rojos es sin duda una variante de sabor fresco de la salsa de mesa (normalmente a base de tomate) tan conocida y querida en ese país. Simultáneamente picante, ácida y dulce, es también deliciosamente versátil: sírvela como aperitivo con totopos o finas rodajas de jícama, como salsa de acompañamiento para el cerdo, el pavo o el pollo asados, o como aderezo para una ensalada de frutas. Como ocurre con muchas recetas de salsa, todas las cantidades se dan aquí como orientación general; pueden -y deben- ajustarse con éxito para hacer una salsa que a ti y a los tuyos os guste y reclaméis como propia. ¿Lo sabías? Los arándanos (llamados arándanos) eran desconocidos en la mayor parte de México hasta hace relativamente poco tiempo, lo cual es comprensible dado que necesitan un clima fresco para crecer. En los últimos años han llegado a los estantes de los supermercados algunos productos con sabor a arándanos, pero siguen siendo frutas exóticas en ese mercado, como lo son la guayaba y la guanábana en climas más fríos. Aprende todo sobre las auténticas salsas mexicanas.
 Ingredientes:

1 cebolla mediana 1 manojo de cilantro 2 jalapeños (frescos, o chiles serranos al gusto) 12 onzas / 340 gramos de arándanos (frescos, aproximadamente 3 tazas) 1/2 taza de azúcar 3 cucharadas de zumo de lima (recién exprimido) 1 cucharada de aceite de oliva 1/2 cucharadita de sal

Instrucciones paso a paso para esta receta de Salsa de Arándanos: Picante, ácida y dulce

Reúne los ingredientes. Haz la corteza. Combina las migas de galleta graham, 1/4 de taza de azúcar y la mantequilla derretida. Presiona la mezcla uniformemente en el fondo y hasta la mitad del lado de un molde desmontable de 9 pulgadas ligeramente untado con mantequilla. Enfría mientras preparas los siguientes pasos. Consejo: Cuando hagas tartas de queso, forra el molde con papel de aluminio para evitar que se derrame. Prepara el relleno de la tarta de queso. Bate el queso crema en un bol grande hasta que esté suave; añade 1 1/4 tazas del azúcar restante y la harina. Bate con una batidora eléctrica hasta que quede ligero y esponjoso. Añade los huevos y la yema, de uno en uno, batiendo bien después de cada adición. Incorpora la vainilla y la nata. Vierte en la corteza preparada y alisa la parte superior. Hornear a 450 F durante 10 minutos. Bajar la temperatura a 250 F y hornear 1 hora y 20 minutos más. Retira el pastel del horno y déjalo enfriar completamente sobre una rejilla. Prepara la cobertura. Escurre el jugo de la lata de rodajas de piña en un bol pequeño. Reserva las rodajas de piña. En un cazo pequeño, combina el almíbar reservado de la lata de piñas con el zumo de naranja o el agua. Espolvorea la gelatina sobre los zumos para que se ablande, unos 5 minutos. Calienta a fuego muy lento, removiendo a menudo, hasta que la gelatina se aclare y se disuelva. Enfriar hasta que el almíbar esté presente pero no cuajado. Corta 4 de las rodajas de piña reservadas por la mitad y colócalas alrededor del borde sobre la tarta. Coloca un anillo de piña entero en el centro. (Reserva las rodajas de piña restantes para otro uso). Con una cuchara, cubre el centro de la tarta con la cobertura de piña enfriada. Coloca cerezas al marrasquino en el centro de cada anillo de piña. Enfría durante al menos tres horas o hasta que la cobertura esté cuajada. Retira el lateral del molde desmontable antes de cortarlo y servirlo. ¡Disfruta!