enero 12, 2021 Por Ane Goñi Salaverri 0

Receta fácil de tarta de limón marroquí (Meskouta)

Tiempo de preparación:

  • Total: 50 minutos
  • Preparación: 10 minutos
  • Cocinado: 40 minutos
  • Raciones: 10 a 12 Raciones

Acerca de esta receta:

Los pasteles marroquíes (meskouta) suelen ser rápidos y fáciles de hacer, y este pastel marroquí de limón no es una excepción. Ligera, de textura fina y sabrosa, sólo se tarda unos minutos en mezclarla y meterla en el horno. Se puede servir aún caliente y no necesita glaseado, pero a continuación se ofrece una receta de glaseado opcional. La mitad de un limón grande debería producir la pequeña cantidad de zumo de limón fresco que se pide en la receta, pero puede añadir más zumo de limón si le gusta el sabor más amargo. Pruebe estas recetas igualmente fáciles y deliciosas de Tarta de naranja marroquí y Tarta de chocolate marroquí.
 Ingredientes:

Para la tarta 4 huevos grandes a temperatura ambiente 1 1/2 tazas de azúcar 1/2 taza de aceite vegetal 2 tazas de harina común 4 cucharaditas de levadura en polvo 1/2 cucharadita de sal 1/2 taza de leche 2 cucharadas de zumo de limón fresco 2 cucharadas de ralladura de limón 1 cucharadita de vainilla Para el glaseado opcional 1 taza de azúcar glasé 1 o 2 cucharadas de zumo de limón

Instrucciones paso a paso para esta Receta fácil de tarta de limón marroquí (Meskouta)

Coloca la rejilla en el centro del horno y calienta a 180º C. Engrasa y enharina un molde pequeño tipo bundt o de tubo. En un bol grande, con una batidora eléctrica o a mano, bate los huevos y el azúcar hasta que estén espesos. Bate poco a poco el aceite hasta que quede suave. Añade la harina, la levadura en polvo y la sal, y luego la leche. Bate sólo hasta que esté suave, y luego mezcla el zumo de limón, la ralladura y la vainilla. Vierte la masa en el molde preparado. Hornea durante unos 40 minutos, o hasta que el pastel esté hecho. Deja que el pastel se enfríe en el molde sobre una rejilla durante 7 ó 10 minutos. Despega el pastel de las paredes del molde con un cuchillo de mantequilla o una espátula, y luego vuélcalo sobre la rejilla para que termine de enfriarse. El pastel puede servirse solo, espolvoreado con azúcar en polvo o rociado con un glaseado.