Receta de sorbete de pera sencillo y refrescante
diciembre 5, 2020 Por Ane Goñi Salaverri 0

Receta de sorbete de pera sencillo y refrescante

Tiempo de preparación:

  • Total: 30 minutos
  • Preparación: 30 minutos
  • Cocinado: Raciones: 1 quart (8 Raciones)

Acerca de esta receta:

Convierte la sencilla combinación de peras frescas y azúcar en un refrescante sorbete. Lo sorprendente es lo mucho que la textura ligeramente granulada de las peras frescas se refleja en el sorbete final. Adorna el sorbete con una o dos rodajas de pera fresca, si quieres, o, para darle un toque de color, con unos cuantos granos de granada.
 Ingredientes:

2 libras de peras Bartlett, Bosc o Anjou (unas 4 peras) 1 1/2 tazas de néctar de pera (dividido) 3/4 de taza de azúcar 1 cucharada de zumo de limón fresco

Instrucciones paso a paso para esta Receta de sorbete de pera sencillo y refrescante

Corta las peras en cuartos, quítales el corazón, pélalas y córtalas en trozos grandes. Poner las peras picadas, 1/2 taza de néctar de pera y el azúcar en una cacerola mediana. Cocinar removiendo de vez en cuando hasta que la mezcla rompa a hervir. Reducir el fuego a mantener un hervor constante y cocinar, todavía removiendo cuando se piense en ello hasta que las peras estén tiernas y el líquido se haya espesado un poco, unos 10 minutos. Batir la mezcla en una batidora hasta que quede muy suave. Pasar la mezcla a un bol y dejarla a temperatura ambiente. Tápela y métala en el frigorífico hasta que se enfríe, normalmente unas horas (puede acelerar este proceso poniendo las peras en un bol metálico para mezclar, metiendo ese bol dentro de otro grande lleno de agua helada y removiendo la mezcla hasta que se enfríe). Añada la 1 taza restante de néctar de pera y el zumo de limón fresco y congele en una heladora siguiendo las instrucciones del fabricante. Si no tiene una heladora, póngala en un recipiente metálico grande o en un bol metálico para mezclar y métala en el congelador. Remueve la mezcla cada 30 minutos más o menos, prestando especial atención a raspar los trozos congelados de los lados, hasta que esté todo congelado. Una vez congelada, bátala con unas varillas eléctricas para aligerar la textura, si quieres, y vuelve a congelarla antes de servirla.