Receta de salsa muselina clásica francesa fácil
marzo 10, 2021 Por Ane Goñi Salaverri 0

Receta de salsa muselina clásica francesa fácil

Tiempo de preparación:

  • Total: 15 minutos
  • Preparación: 5 minutos
  • Cocinado: 10 minutos
  • Raciones: 16 Raciones

Acerca de esta receta:

La salsa muselina es una versión lujosa, ligera, suave y muy rica de la clásica salsa holandesa. Sin embargo, la clásica lleva una generosa porción de nata montada cuidadosamente incorporada, lo que la hace simplemente magnífica. La muselina también se llama salsa Chantilly, que recuerda a la salsa favorita de los postres, la crema Chantilly, por el componente de nata aireada. Pero estas dos no deben confundirse nunca y no son sustitutas la una de la otra. La muselina es para platos salados y la Chantilly, dulces. Así que quizá sea mejor omitir la segunda descripción. Mousseline se traduce como muselina en francés, y como ésta también describe una tela delicada y ligera, lo que resume perfectamente la textura necesaria. Como la salsa mousseline clásica es tan ligera y aireada, tienes que pensar cuidadosamente con qué servir la salsa; no aguantará sabores o texturas fuertes o pesadas. La muselina debe servirse con otros alimentos de textura igualmente delicada, como el pescado y los huevos. Los huevos que se utilicen para hacer esta salsa deben ser lo más frescos posible y, en la medida de lo posible, utilizar los de corral, preferiblemente ecológicos. No se cocinan durante mucho tiempo en la receta, por lo que la frescura es primordial.
 Ingredientes:

3 yemas de huevo (de huevos frescos y grandes de corral) 1/2 libra de mantequilla sin sal (derretida) 1 1/2 cucharaditas de zumo de limón fresco Un chorrito de sal (o al gusto) 1/2 taza de nata montada (medida después de batirla)

Instrucciones paso a paso para esta Receta de salsa muselina clásica francesa fácil

Reúne los ingredientes. Coloca las dos yemas de huevo y 2 cucharadas de mantequilla derretida en un cazo pequeño. Con un batidor pequeño, bate las dos cosas a fuego muy lento, no te precipites en este proceso o los huevos se revolverán. Continúa batiendo la mantequilla en esta mezcla de huevos, 2 cucharaditas cada vez, hasta que toda la mantequilla esté bien incorporada a la salsa, momento en el que la salsa estará espesa, suave y brillante. No te apresures en este proceso, no puede hacerse rápidamente, la clave del éxito es una cocción lenta, sin tentaciones de subir el fuego. Bate el zumo de limón y la sal en la salsa holandesa resultante, y sigue removiendo durante 1 minuto más para que la salsa se cocine. Monta la nata a mano o con una batidora eléctrica hasta obtener picos ligeros y suaves, asegurándote de no batir en exceso. Retira la salsa del fuego y, con una cuchara de metal, incorpora suavemente (sin remover ni batir) la nata montada sin azúcar. Cuanto más ligero sea tu toque aquí, más ligera será la salsa final. Sirve inmediatamente. ¡Disfruta!

 

Advertencia sobre el huevo crudo.