Receta de salsa de gorgonzola sin gluten
enero 31, 2021 Por Ane Goñi Salaverri 0

Receta de salsa de gorgonzola sin gluten

Tiempo de preparación:

  • Total: 25 minutos
  • Preparación: 5 minutos
  • Cocinado: 20 minutos
  • Raciones: 2 tazas (8 Porciones)

Acerca de esta receta:

Esta salsa de gorgonzola para la pasta es un poco como la clásica salsa de vino blanco, sólo que en lugar de espesarse con roux, como una salsa a base de velouté o bechamel, se espesa únicamente con nata y el propio queso, y reduciéndolo. Esto la convierte en una salsa bastante mágica, ya que la mayoría de las veces que se hace una salsa, hay que hacer un roux, por lo que tus invitados se sorprenderán al ver que preparas una salsa que se mantiene unida sin tener que pasar por la vieja rutina de harina y mantequilla de hacer un roux. Hablando de gluten, esta salsa es increíble servida con pasta, raviolis o ñoquis. Pero si el gluten no es lo suyo -o si simplemente le gusta el bistec- esta salsa de Gorgonzola es un maravilloso acompañamiento para un costillar a la parrilla. Esta salsa de Gorgonzola se prepara mejor con Gorgonzola añejo, que es más seco, más desmenuzable y mucho más sabroso que el más joven porque sus sabores se intensifican a medida que envejece.
 Ingredientes:

2 tazas de crema espesa 1/2 taza de vino blanco seco 1/2 taza de caldo de pollo 4 onzas de queso Gorgonzola desmenuzado 2 cucharadas de queso parmesano (recién rallado) Sal Kosher y pimienta negra (al gusto) Nuez moscada rallada (al gusto)

Instrucciones paso a paso para esta Receta de salsa de gorgonzola sin gluten

En una sartén grande, calienta la nata, el vino y el caldo a fuego medio-alto hasta que empiece a burbujear. Baja el fuego y cuece a fuego lento durante 15 a 20 minutos o hasta que el líquido se haya reducido aproximadamente un tercio. Añade el Gorgonzola y el Parmesano y remueve hasta que el Gorgonzola se haya derretido y los quesos estén completamente mezclados. Ajusta la consistencia con más crema si es necesario. Sazona al gusto con sal kosher, pimienta negra recién molida y nuez moscada recién rallada. No te pases con la nuez moscada, ya que una cantidad excesiva puede resultar excesiva. Sirve enseguida.