Receta de salsa bechamel griega básica (Besamel)
octubre 16, 2020 Por Ane Goñi Salaverri 0

Receta de salsa bechamel griega básica (Besamel)

Tiempo de preparación:

  • Total: 15 minutos
  • Preparación: 5 minutos
  • Cocinado: 10 minutos
  • Raciones: 2 tazas (16 Raciones)

    Acerca de esta receta:

    La bechamel es una salsa blanca estándar y una de las cinco salsas madre de la cocina francesa, pero también se encuentra en recetas de otras culturas. Una bechamel es una mezclación de leche, mantequilla y harina y puede ser sazonada con cebolla u otros sabores. La versión griega, besamel (en griego ????????, pronunciado beh-sah-MEL) incluye la adición de yemas de huevo, lo que le da a la salsa tradicionalmente blanca un color amarillo claro. Esta es la salsa blanca básica, de espesor medio, que se usa en la moussaka (un plato de berenjenas en capas), el pastitsio (pasta horneada con carne molida) y los melitzanes papoutsakia (pequeños zapatos de berenjena). Si se desea cambiar la consistencia del besamel, se puede aumentar la proporción de mantequilla y harina con respecto a la leche, lo que dará lugar a una salsa más espesa, o utilizar más leche para hacer una salsa más ligera.
     Ingredientes:

    2 tazas de leche entera 4 cucharadas de mantequilla sin sal 5 cucharadas de harina para todo uso Sal y pimienta recién molida a gusto Nuez moscada a gusto 1 a 3 yemas de huevo, batidas con un tenedor

     

    Instrucciones paso a paso para esta Receta de salsa bechamel griega básica (Besamel):

    En una cacerola pequeña, calentar la leche a fuego medio-bajo hasta que esté caliente. En otra cacerola, derretir la mantequilla a fuego lento. Tan pronto como se derrita, agregue la harina y revuelva con una cuchara de madera hasta que no haya grumos. Aumentar el fuego a fuego medio-bajo y añadir la leche caliente lentamente, revolviendo constantemente con un batidor de mano, y seguir revolviendo hasta que la salsa empiece a espesar; debe ser cremosa sin ser demasiado espesa. Retirar del fuego y añadir sal, pimienta y nuez moscada. Añadid las yemas de huevo una a una, hasta alcanzar el color deseado, y volved al fuego, batiendo enérgicamente hasta que se mezclen bien. Retirar del fuego y dejar a un lado hasta que esté listo para su uso.