marzo 8, 2021 Por Ane Goñi Salaverri 0

Receta de pisto vegano perfecto

Tiempo de preparación:

  • Total: 90 minutos
  • Preparación: 30 minutos
  • Cocinado: 60 minutos
  • Raciones: 6 Raciones

Acerca de esta receta:

El pisto es un plato clásico relleno de verduras lleno de sabor que constituye un encantador plato principal o una impresionante guarnición. La clave para un pisto perfecto es que las verduras estén cortadas uniformemente para conseguir una textura increíble. Sirva el plato terminado solo o sobre un lecho de verduras, puré de patatas, pasta o arroz.
 Ingredientes:

2 tomates grandes, sin la parte superior verde 1 cabeza de ajo, con la punta cortada para que queden expuestos los dientes 1 berenjena japonesa o 2 ó 3 berenjenas pequeñas 1 calabacín amarillo sin pelar 1 calabacín verde sin pelar 1 pimiento rojo, sin semillas 1 zanahoria muy grande, lo mejor es la naranja, pero cualquier color sirve 3 cucharadas de pasta de tomate 1/2 cucharadita de sal 2 cucharadas de aceite de oliva + más para rociar 2 cucharadas de tomillo fresco 1 cucharada de orégano fresco Pimienta negra al gusto Sal al gusto

Instrucciones paso a paso para esta receta de Receta de pisto vegano perfecto

Precalienta el horno a 200º C. Coloca los tomates y el bulbo de ajo en un trozo grande de papel de aluminio, de unos 30 x 30 cm. Rocía los tomates y el bulbo de ajo con 1 cucharadita de aceite de oliva y, a continuación, dobla el papel de aluminio hacia arriba y forma una bolsa suelta alrededor de los tomates y el ajo. Coloca la bolsa de papel de aluminio en una bandeja de horno sin engrasar o en un molde para pasteles. Asa los tomates y el bulbo de ajo durante unos 45 ó 50 minutos, o hasta que la piel de los tomates esté bastante arrugada y de color oscuro, y el ajo esté fragante y tierno. Saca la bolsa de papel de aluminio del horno, abre la bolsa y deja que se enfríe unos 15 minutos, o hasta que sea fácil de manejar. Una vez fríos, retira con cuidado la piel de los tomates y saca el ajo cocido del bulbo. Baja la temperatura de tu horno a 180º C. Corta la berenjena, el calabacín, el pimiento rojo y la zanahoria en rodajas finas y uniformes, de unos 1/6 a 1/4 de pulgada de grosor, utilizando un cuchillo afilado o una mandolina. En un procesador de alimentos o una batidora, mezcla los tomates asados y el ajo junto con la pasta de tomate, la sal marina y 2 cucharadas de aceite de oliva hasta que esté suave, parando y raspando los lados del recipiente de la batidora según sea necesario. Extiende unas 3/4 partes de la salsa en el fondo de una fuente de cerámica o metal para horno ligeramente engrasada, de unos 20 cm de diámetro. Coloca las verduras cortadas en forma de anillo en espiral, alternando los colores para crear un patrón colorido con las verduras. Cuando todas las verduras estén bien colocadas y la fuente esté llena, rocíalas con aceite de oliva (aproximadamente 1 1/2 cucharadas) y el resto de la salsa. Cubre con tomillo fresco, orégano, pimienta negra y sal. Cubre con una capa de papel pergamino y colócalo en la rejilla central del horno. Hornea durante 1 hora o hasta que las verduras estén tiernas y fragantes. Saca el pisto del horno y deja que se enfríe unos 10 minutos antes de servirlo.