marzo 8, 2021 Por Ane Goñi Salaverri 0

Receta de pastel de ruibarbo clásico perfectamente endulzado

Tiempo de preparación:

  • Total: 85 minutos
  • Preparación: 35 minutos
  • Cocinado: 50 minutos
  • Raciones: 8 Raciones

Acerca de esta receta:

Esta clásica tarta de ruibarbo es todo ruibarbo. Sin fresas, sin especias, sólo ruibarbo fresco, ácido y endulzado. Esta tarta de ruibarbo te recordará a la de tu abuela. El relleno de esta fabulosa tarta es sorprendentemente sencillo, con sólo tres ingredientes principales y una pequeña cantidad de mantequilla. La corteza también es fácil, y el procesador de alimentos hace que la preparación sea muy sencilla. Si no tiene tiempo o ganas de hacer una corteza casera, no dude en utilizar hojas de masa para tartas refrigeradas. De cualquier manera, los resultados serán increíbles.
 Ingredientes:

Para la corteza: 2 2/3 tazas/12 onzas de harina 2 cucharadas de azúcar granulada 3/4 de cucharadita de sal 12 cucharadas de mantequilla (refrigerada) 4 cucharadas de manteca vegetal (refrigerada) 8 cucharadas de agua helada (o según sea necesario) Para el relleno de ruibarbo 1 1/4 libras de ruibarbo (unas 5 tazas en rodajas) 1 1/3 tazas de azúcar granulada 6 cucharadas de harina común Pizca de sal 1 cucharada de mantequilla (fría) Para el lavado de huevos 1 huevo grande 2 cucharadas de agua

Instrucciones paso a paso para esta receta de Receta de pastel de ruibarbo clásico perfectamente endulzado

Reúne los ingredientes. En el bol de un procesador de alimentos, combina las 2 2/3 tazas de harina, 2 cucharadas de azúcar granulada y 3/4 de cucharadita de sal. Pulsa para combinar. Corta las 12 cucharadas de mantequilla fría y las 4 cucharadas de manteca en dados pequeños. Esparce los trozos de mantequilla y manteca sobre la mezcla de harina. Pulsa unas 8 a 10 veces, o hasta que la mezcla parezca harina gruesa y haya algunos trozos de mantequilla del tamaño de un guisante. Añade 6 cucharadas de agua helada a la mezcla de harina y pulsa, añadiendo más agua, una o dos cucharaditas cada vez, hasta que la masa se desmenuce y empiece a formar grumos. No proceses demasiado o la corteza será dura. Aprieta o amasa la masa de una a tres veces, o lo justo para que se mantenga unida. Divídela en dos partes -unas 12 onzas y media cada una- y aplánalas en forma de discos. Envuélvelos en plástico y refrigéralos durante al menos 30 minutos, o hasta que estén bien fríos. Saca un disco de masa del frigorífico y extiéndelo hasta formar un círculo de 12 pulgadas (unos 5 cm más de diámetro que el plato para tartas). Introduce la masa en el plato y recorta el exceso de masa, dejando unos 2,5 cm. Colócala en el frigorífico mientras preparas el relleno. Corta el ruibarbo en trozos de 1/2 pulgada; échalos en un bol grande y resérvalos. En otro bol, combina las 1 1/3 tazas de azúcar con las 6 cucharadas de harina y una pizca de sal. Extiende aproximadamente 1/4 de taza de la mezcla de azúcar y harina sobre el fondo de la masa de la tarta. Añade el resto de la mezcla de azúcar y harina al ruibarbo y revuélvelo. Vierte la mezcla de ruibarbo y azúcar en la masa de la tarta. Corta la 1 cucharada de mantequilla fría en trozos pequeños y espárcela sobre el ruibarbo. Calienta el horno a 180º C. Saca el segundo disco de masa del frigorífico. Sobre una superficie enharinada, extiende la masa hasta formar un círculo de 30 cm. Coloca la masa sobre el relleno. Recorta el exceso de la corteza superior y enróllala, sellando las cortezas superior e inferior juntas. Acanalar al gusto. Con un cuchillo afilado, haz varias hendiduras -también conocidas como respiraderos- en la parte superior de la corteza. Como alternativa, corta la corteza superior en tiras y teje una corteza enrejada sobre la tarta. En un bol pequeño o taza, combina el huevo y el agua; bate una mezcla. Unta ligeramente la corteza superior de la tarta con la mezcla de huevo, evitando el borde de la corteza. Espolvorea con azúcar espumoso o de grano grande para decorar, si lo deseas. Coloca un escudo para tartas o un anillo de papel de aluminio sobre el borde de la tarta y hornea a 200º C durante 20 minutos. Retira el protector y reduce la temperatura del horno a 180º C. Hornea unos 30 minutos más, o hasta que la corteza esté dorada y los jugos burbujeen. ¡Sirve y disfruta!

 

Consejos. Si va a hacer una corteza de celosía, enfriar las tiras de masa las hará más firmes y más fáciles de colocar en la corteza. Extienda la masa sobre papel de pergamino y recorte las tiras. Deslice el papel de pergamino con las tiras de masa sobre una bandeja para hornear y refrigere durante unos 10 minutos, o hasta que se enfríe pero siga siendo flexible. Ponga los trozos de mantequilla y manteca en el congelador de 10 a 15 minutos antes de empezar a hacer la corteza.