Receta de panqueques de calabaza con especias y harina de maíz
noviembre 18, 2020 Por Ane Goñi Salaverri 0

Receta de panqueques de calabaza con especias y harina de maíz

Tiempo de preparación:

  • Total: 30 minutos
  • Preparación: 10 minutos
  • Cocinado: 20 minutos
  • Raciones: 18 pancakes (6 Raciones)

Acerca de esta receta:

Estos deliciosos panqueques de calabaza obtienen una textura extra de la harina de maíz. Un poco de azúcar moreno y unas pocas especias sutiles dan un sabor perfecto a los panqueques. Sírvalos con nueces y jarabe de arce o un jarabe de caña dorada para un fabuloso desayuno otoñal. ¡Este jarabe de manzana sería genial! Nos encantan estos panqueques húmedos y sabrosos, y son perfectos para la temporada de otoño y las mañanas de las fiestas.
 Ingredientes:

  • 1 1/2 tazas de harina para todo uso, (unas 7 onzas) 1 taza de harina de maíz (5 onzas) 1/2 taza de azúcar morena (envasada) 3 cucharaditas de polvo de hornear 1/2 cucharadita de sal 1/2 cucharadita de canela molida 1/4 de cucharadita de nuez moscada molida 2 huevos (batidos) 1 1/4 a 1 1/2 tazas de leche 1 taza de calabaza enlatada 2 cucharadas de aceite vegetal 1 cucharadita de extracto de vainilla Aceite vegetal para la sartén o plancha

 

Instrucciones paso a paso para esta receta de panqueques de calabaza con especias y harina de maíz:

En un bol grande, combine la harina, la harina de maíz, el azúcar moreno, el polvo de hornear, la sal, la canela y las especias. Bata una mezcla de los ingredientes secos. En otro tazón, bata los huevos con 1 1/4 tazas de leche, la calabaza en lata, 2 cucharadas de aceite vegetal y la vainilla. Mezclar la mezcla de leche con los ingredientes secos hasta que se mezclen bien. Calentar una sartén o plancha a fuego medio-bajo con un poco de aceite. Poner la masa, aproximadamente 1/4 taza a la vez, en la plancha o sartén. Si la masa es demasiado espesa, añada pequeñas cantidades de leche. La masa debe extenderse ligeramente cuando se deja caer sobre la plancha. Cocina los panqueques de un lado hasta que los bordes se vean secos y estén lo suficientemente firmes para dar la vuelta. Voltéalos y dórelos por el otro lado.