Receta de pan blanco marroquí básico (Khobz)
marzo 8, 2021 Por Ane Goñi Salaverri 0

Receta de pan blanco marroquí básico (Khobz)

Tiempo de preparación:

  • Total: 40 minutos
  • Preparación: 20 minutos
  • Cocinado: 20 minutos
  • Rising times: 75 minutos

  • Raciones: 2 loaves (8 Raciones)

Acerca de esta receta:

Esta receta es para el pan blanco básico marroquí, a menudo denominado force, la misma palabra francesa que utilizan muchos marroquíes para referirse a la harina blanca fuerte. También se llama khobz (o kessra o aghroum) y se caracteriza por su forma redonda y plana y su textura ligeramente gruesa. Fuera de Marruecos, se puede utilizar harina de uso general, pero en Estados Unidos es preferible utilizar harina panificable o de alto contenido en gluten, ya que darán los mejores resultados. Puede variar esta receta sustituyendo parte de la harina blanca por otras harinas, o probar esta receta de pan integral marroquí. El khobz se utiliza sobre todo para servir tajines y otros alimentos, pero también es excelente como pan de molde. Los panes más pequeños pueden cortarse por la mitad y rellenarse; los más grandes pueden cortarse en cuñas que pueden abrirse suavemente y rellenarse.
 Ingredientes:

4 tazas de harina (preferiblemente de alto contenido en gluten o harina de pan) 2 cucharaditas de sal 2 cucharaditas de azúcar 1 cucharada de levadura (seca activa) 2 cucharadas de aceite vegetal 1 1/4 tazas de agua caliente

Instrucciones paso a paso para esta receta de Receta de pan blanco marroquí básico (Khobz)

Prepara dos bandejas de horno engrasándolas ligeramente o espolvoreando las bandejas con un poco de harina de maíz o sémola. Mezcla la harina, la sal y el azúcar en un bol grande. Haz un pozo grande en el centro de la mezcla de harina y añade la levadura. Añade el aceite y el agua al pozo, removiendo con los dedos para disolver la levadura primero, y luego removiendo todo el contenido del bol para incorporar el agua a la harina. Vuelca la masa sobre una superficie enharinada y empieza a amasar, o utiliza una batidora de pie equipada con un gancho de amasar. Si es necesario, añade harina o agua en cantidades muy pequeñas para que la masa sea suave y flexible, pero no pegajosa. Sigue amasando durante 10 minutos a mano (o 5 minutos a máquina), o hasta que la masa esté muy suave y elástica. Divide la masa por la mitad y dale a cada porción la forma de un montículo circular liso. (Si lo prefieres, puedes dividir la masa en cuatro o seis panes más pequeños). Coloca la masa en los moldes preparados, cúbrela con una toalla y déjala reposar de 10 a 15 minutos. Una vez que la masa haya reposado, utiliza la palma de la mano para aplanar la masa en forma de círculos de un cuarto de pulgada de grosor. Cúbrela con una toalla y deja que suba aproximadamente 1 hora (más tiempo en una habitación fría), o hasta que la masa se mueva al presionarla ligeramente con un dedo. Calienta el horno a 2525ºC. Crea respiraderos de vapor marcando la parte superior del pan con un cuchillo muy afilado o pinchando la masa con un tenedor en varios lugares. Hornea el pan durante unos 20 minutos -girando los moldes a mitad de camino- o hasta que los panes tengan un buen color y suenen huecos al golpearlos. Transfiere el pan a una rejilla o a una cesta forrada con una toalla para que se enfríe.

 

Consejo. El pan sobrante es mejor congelarlo si no se va a consumir el mismo día.