Receta de nata montada estabilizada
diciembre 7, 2020 Por Ane Goñi Salaverri 0

Receta de nata montada estabilizada

Tiempo de preparación:

  • Total: 10 minutos
  • Preparación: 10 minutos
  • Cocinado: Raciones: Aprox. 2 tazas (8 Raciones)

Acerca de esta receta:

No es necesario recurrir a la cobertura batida congelada envasada porque no tengas tiempo de hacer nata montada de verdad, puedes hacerlo. Y, además, puedes estabilizarla. Es decir, puedes espesarla o endurecerla. A la mayoría de la gente le encanta la nata montada por su calidad espumosa, fina y esponjosa, pero hay ocasiones en que ese tipo de nata montada simplemente no sirve. Por tanto, saca el estabilizador. El ingrediente secreto estabilizador es la gelatina sin sabor. Sólo necesitas un poco y unos segundos más de tiempo. La gelatina es la forma en que lo hacen los profesionales, pero, si cocinas para un vegetariano o no quieres usar gelatina, hay una alternativa que puedes utilizar. Puedes hacer esta nata montada con un día de antelación. O bien, sólo tienes que congelar la nata montada estabilizada o normal en porciones del tamaño de una ración en una bandeja para hornear forrada con papel encerado. Esta receta se puede multiplicar fácilmente para cubrir tartas o postres más grandes. Una vez estabilizada, podrás poner esta deliciosa cobertura encima de las magdalenas, escarchar un pastel o simplemente mantener la nata montada rígida mientras la transportas de un sitio a otro.
 Ingredientes:

1 cucharadita de gelatina (sin sabor) 1 cucharada de agua (fría) 1 taza de nata para montar (fría) 4 cucharadas de azúcar (de pastelería, tamizada) 1 cucharadita de extracto de vainilla (u otro saborizante)

Instrucciones paso a paso para esta Receta de nata montada estabilizada

Reúne los ingredientes. Mete el bol y los batidores en el frigorífico o en el congelador unos 10 o 15 minutos antes de empezar. Pon la gelatina sin sabor en un bol apto para microondas o en una taza medidora de 1 taza. Añade la 1 cucharada de agua fría y déjala reposar durante 5 minutos, hasta que esté muy espesa. Pon la gelatina espesada en el microondas. Calienta la gelatina en el microondas hasta que se disuelva y se vuelva líquida, entre 7 y 10 segundos. Comprueba después de 5 segundos, y luego comprueba cada pocos segundos hasta que esté completamente licuada. También puedes utilizar un hervidor doble para licuar la mezcla de gelatina. Vierte la nata en el bol de la batidora. Bate la nata con una batidora eléctrica a alta velocidad hasta que empiece a espesar, y luego añade el azúcar glas. Añade la vainilla u otro aromatizante y sigue batiendo hasta que espese, pero sin llegar a la fase de picos suaves. Sin dejar de batir, vierte la gelatina líquida en la nata en un chorro fino (si la gelatina se ha vuelto a espesar, caliéntala de nuevo durante unos segundos, sólo hasta que esté líquida). Sigue batiendo hasta que se formen picos suaves o duros, según se desee.

 

Consejos. Congélalo: Puedes congelar esta nata montada (o cualquier nata montada) en porciones del tamaño de una ración. Sólo tienes que forrar una bandeja para hornear con papel encerado y colocar las porciones en el papel con un tubo o una cuchara. Métela en el congelador hasta que esté congelada, luego pásala a un recipiente y guárdala en el congelador. Sobre batido: En cuanto te des cuenta de que has batido demasiado, deja de hacerlo. Todavía puede ser salvable. Si tiene un aspecto granulado, añada unas cucharadas de nata fresca y mézclela a mano suavemente unas cuantas veces con un batidor de alambre. Si se separa, entonces se ha batido. Lo único que puedes hacer con la nata separada es seguir batiendo, ya que ahora estás en camino de hacer mantequilla.