marzo 8, 2021 Por Ane Goñi Salaverri 0

Receta de morcilla polaca (Kiszka)

Tiempo de preparación:

  • Total: 2 hrs 30 minutos
  • Preparación: 30 minutos
  • Cocinado: 2 hrs Raciones: 4 lbs. Polish kiszka (Raciones 8)

Acerca de esta receta:

El kiszka polaco, también conocido como kaszanka o krupniok, es un embutido hecho con sangre fresca de cerdo. Antes de que te moleste la mera idea de una salchicha hecha con sangre, debes saber que la mayoría de las cocinas étnicas tienen una versión similar, incluso la alta cocina francesa. Originalmente se elaboraba para aprovechar los restos de la matanza del cerdo -orejas, hocicos, órganos- y se rellenaba con especias y algún grano, normalmente cebada o trigo sarraceno. Hoy en día, como ocurre con el scrapple holandés de Pensilvania, puede hacerse con cortes de cerdo más selectos, como hemos hecho aquí. El kiszka puede comerse frío, calentado y entero en una parrilla o sartén antiadherente, cortado en rodajas y frito, o sacado de la tripa y calentado como el hash.
 Ingredientes:

2 libras de paleta de cerdo bien marmoleada 1 hígado de cerdo 2 cucharaditas de sal (divididas) Agua (suficiente para hacer 7 tazas cuando se mezcle con el líquido reservado) 3 tazas de granos de trigo sarraceno (o cebada) Intestinos de cerdo grandes y limpios 2 tazas de sangre de cerdo colada (mezclada con 2 cucharadas de vinagre) 1 cucharadita de pimienta 1 cucharadita de mejorana

Instrucciones paso a paso para esta receta de Receta de morcilla polaca (Kiszka)

Reúne los ingredientes. En una cacerola grande apta para el horno, coloca la carne de cerdo y el hígado de cerdo, y cúbrelos con agua. Añade 1 cucharadita de sal. Lleva a ebullición. Reduce el fuego y cuece a fuego lento hasta que la carne se desprenda de los huesos, añadiendo más agua si es necesario para que quede cubierta en todo momento. Saca la carne de la olla y reserva el líquido. Cuando la carne esté lo suficientemente fría como para poder manejarla, retira los huesos, las venas y el cartílago, y tritúrala en trozos. Apártala. Quita la grasa del líquido reservado y añade suficiente agua para hacer 7 tazas. Añade 1 cucharadita de sal y lleva a ebullición. Añade poco a poco los granos de trigo sarraceno o cebada, removiendo constantemente. Vuelve a llevar a ebullición y cuece a fuego lento hasta que se absorba el agua. Calienta el horno a 180º C. Cubre el trigo sarraceno o la cebada y hornea 30 minutos. Ten preparados los intestinos de cerdo grandes y limpios. Mezcla el trigo sarraceno o la cebada caliente con la carne de cerdo picada reservada y el hígado de cerdo. Prueba y ajusta los condimentos. Añade la sangre de cerdo, a la que se ha añadido vinagre para que no se coagule. Añade 1 cucharadita de pimienta y 1 cucharadita o más de mejorana, mezclando bien. Rellena las tripas de cerdo y ata los extremos con hilo de carnicero o pinchos de madera. Coloca la kiszka en una olla o cazuela grande con agua caliente. Lleva a ebullición suavemente, reduce el fuego y cuece a fuego lento durante 40 minutos. Retírala del agua y cuélgala para que se seque antes de refrigerarla. Se puede comer frío o calentado. ¡Disfruta!