marzo 8, 2021 Por Ane Goñi Salaverri 0

Receta de mantequilla de calabacín

Tiempo de preparación:

  • Total: 35 minutos
  • Preparación: 5 minutos
  • Cocinado: 30 minutos
  • Raciones: Makes 6 a 8 Raciones

Acerca de esta receta:

Rallando el calabacín y cocinándolo lentamente en un poco de mantequilla o aceite de oliva, conviertes esta humilde hortaliza en una exquisita y muy sabrosa pasta para untar conocida como mantequilla de calabacín. Puedes añadir un diente o dos de ajo o chalota o unas cebollas verdes bien picadas. Puedes añadir algunas hierbas frescas al final de la cocción para mezclar un poco las cosas: la albahaca, la menta o el tomillo son buenas opciones. Cualquiera que sea el toque extra que utilices, sírvelo con galletas saladas o tostadas. También es delicioso junto a huevos revueltos o como relleno de tortillas. Los ávidos jardineros no necesitarán que se les explique esto, pero es una forma excelente de aprovechar los frutos de las prolíficas plantas de calabacín de tu huerto.
 Ingredientes:

4 calabacines medianos 1-2 dientes de ajo (o chalotas) 1-2 cucharadas de mantequilla o aceite de oliva 1/2-1 cucharadita de sal marina fina Opcional: pimienta negra (recién molida)

Instrucciones paso a paso para esta receta de Receta de mantequilla de calabacín

Calienta el horno a 180º C. Forra una bandeja de media hoja con papel pergamino. A continuación, cubre ligeramente el pergamino con spray de cocina. Como alternativa, puedes utilizar un molde para gominolas, pero el bizcocho, naturalmente, será más grueso. Si utilizas sartenes redondas, forra el fondo de 4 sartenes (de 8 pulgadas) con papel pergamino y luego cubre ligeramente el pergamino con spray de cocina. Bate 6 claras de huevo grandes a temperatura ambiente con una pizca de sal y 1 cucharada de agua a temperatura ambiente hasta que estén a punto de nieve pero no secas. Añade 6 yemas de huevo grandes a temperatura ambiente, de una en una, mientras bates a velocidad lenta. Deberías tardar 2 minutos en incorporar lentamente las yemas. Añade 6 cucharadas de azúcar, 1 cucharada cada vez. de nuevo a velocidad lenta, tardando unos 4 minutos en mezclarlo todo. La masa debe ser ligera y esponjosa en este punto. CON LA MANO, espolvorea (o tamiza) 1 cucharada de harina común sobre la masa e incorpórala suavemente, procurando no reducir el volumen. Repite la operación con las 3 cucharadas de harina restantes, de una en una, hasta que no se vean restos de harina. Vierte la masa en los moldes preparados, extendiéndola uniformemente. Hornea de 12 a 15 minutos. NO TE PASES DE LA RAYA. Retira del horno. Coloca otra hoja de papel de pergamino sobre la parte superior del pastel e inviértelo en una encimera. Retira el papel pergamino que forraba el molde y que ahora es la parte superior del bizcocho. Enrolla el bizcocho en el nuevo trozo de papel pergamino y déjalo enfriar completamente. A continuación, desenróllalo y rellénalo como indica tu receta. Si has horneado el bizcocho en moldes redondos, basta con invertirlos en una rejilla para enfriar.