marzo 8, 2021 Por Ane Goñi Salaverri 0

Receta de mantequilla casera en tarro

Tiempo de preparación:

  • Total: 15 minutos
  • Preparación: 15 minutos
  • Cocinado: Raciones:

Acerca de esta receta:

Agita tu camino hacia la mantequilla fresca y obtendrás un extra de suero de leche en el proceso. Hacer mantequilla es una forma estupenda de utilizar la nata espesa que haya sobrado después de hacer otra receta. La mantequilla casera es fácil de aumentar o reducir, así que puedes hacer la cantidad que quieras. La mantequilla casera es un proyecto divertido si quieres probar algo nuevo o necesitas una actividad divertida para mantener a tus hijos ocupados. Puedes intercambiar las tareas de batido y disfrutar de tu mantequilla fresca de inmediato. Será difícil volver a la mantequilla comprada en la tienda después de probar la versión fresca. Prueba la mantequilla casera con galletas o pan para que sea una verdadera delicia. También es buena para recetas dulces y saladas, como pasteles, galletas y salsas. También puedes aromatizar tu mantequilla con hierbas frescas, ajo, canela y más para darle un toque divertido. La mantequilla se congela muy bien, así que haz un montón y guárdala en el congelador para más tarde.
 Ingredientes:

1 taza de nata líquida Opcional: sal (al gusto)

Instrucciones paso a paso para esta receta de Receta de mantequilla casera en tarro

Reúne los ingredientes. Llena un tarro hasta la mitad con nata espesa y enrosca bien la tapa. Agita enérgicamente el tarro arriba y abajo hasta que la nata se espese y forme una bola. Sigue agitando hasta que se separe un líquido lechoso de la bola de mantequilla. Esto te llevará una buena cantidad de agitación, entre 5 y 8 minutos, pero sigue así hasta que tengas una separación visible entre el sólido y el líquido. Puedes utilizar una batidora eléctrica, pero para cantidades pequeñas de crema, es mejor un tarro con tapa. Abre el tarro y desecha o vierte el líquido en otro recipiente. El líquido es el suero de leche. La bola sólida es la mantequilla. Si vas a utilizar la mantequilla de inmediato, sáltate el siguiente paso. Si no piensas utilizar la mantequilla inmediatamente, amásala antes de guardarla. Ponte guantes desechables y, con el agua fría corriendo, amasa la mantequilla con las manos hasta que el agua que salga sea clara. Esto puede llevar unos 8 minutos de buen amasado. Al hacer esto estás eliminando cualquier resto de suero de leche y ralentizando el proceso de descomposición. Después de amasar la mantequilla o antes de servirla fresca, añade sal (si la usas) a la mantequilla y mézclala bien. Refrigera tu mantequilla casera entre usos para prolongar su vida útil. ¡Disfruta!

 

Variaciones de la receta. Mantequilla de hierbas: Añada 1 ó 2 cucharadas de perejil fresco, cebollino, eneldo, romero, tomillo o las hierbas que desee. Pruebe a utilizarla en panecillos o para aromatizar un pollo asado. Mantequilla de ajo: Añade 1 diente de ajo picado y sal y pimienta al gusto y enfría antes de servir. Añada perejil fresco picado y utilice la mantequilla de ajo y perejil para hacer pan de ajo. Mantequilla de canela y azúcar: Añada 1/4 de cucharadita de canela molida y una cucharada de azúcar en polvo. Mezclar bien y enfriar. Utilízala en tostadas, bollos y pasteles. Mantequilla de jarabe de arce: Añada 2 cucharadas de sirope de arce. Utilícela en pasteles, tostadas francesas o tortitas. Como alternativa, utilice miel en su lugar.