marzo 8, 2021 Por Ane Goñi Salaverri 0

Receta de jarretes de cordero braseados al vino tinto

Tiempo de preparación:

  • Total: 3 hrs 30 minutos
  • Preparación: 30 minutos
  • Cocinado: 3 hrs Raciones: 6 Porciones

Acerca de esta receta:

Los jarretes de cordero estofados son un plato maravilloso que puede preparar si le gusta la carne cocinada a fuego lento, tierna y que se desprende del hueso. El cordero ya es tierno, pero los jarretes tienen mucho tejido conectivo, y la cocción lenta lo rompe para ofrecerte una carne suculenta con un líquido rico y sabroso que luego puedes utilizar para hacer una deliciosa salsa. Para hacer estos jarretes de cordero estofados necesitarás un horno holandés o un brasero grande, lo suficientemente grande como para acomodar la carne y el caldo, y que sea seguro tanto para la estufa como para el horno. Asegúrate también de que tiene una tapa bien ajustada.
 Ingredientes:

6 jarretes de cordero (1 libra cada uno, 1/4 de taza de aceite de canola (u otro aceite vegetal) 1 cebolla grande (pelada y picada) 2 costillas medianas de apio (picadas) 1 zanahoria grande (pelada y picada) 5 dientes de ajo (pelados y ligeramente machacados) 1 taza de tomates (tomates enlatados en dados, incluido el líquido) 1 1/2 tazas de vino tinto 5 tazas de caldo marrón (o caldo de cordero) 4 ramitas de tomillo 1 o 2 ramitas de romero 3 o 4 tallos de perejil 6 granos de pimienta negra entera 1/2 taza de harina de uso general harina de uso general sal al gusto (kosher)

Instrucciones paso a paso para esta receta de Receta de jarretes de cordero braseados al vino tinto

Precalienta el horno a 160 ºC (165 C). Retira el exceso de humedad de los jarretes de cordero con toallas de papel limpias. Esto mejorará el dorado en el siguiente paso. En una olla o brasero de hierro fundido, calienta el aceite a fuego fuerte, añade los jarretes de cordero y dóralos bien por todos los lados, dándoles la vuelta con unas pinzas. Cuando tengas una bonita costra dorada por todos los lados de la carne, retírala de la sartén y apártala. Añade media taza de vino y raspa todos los restos de asado del fondo de la sartén. Añade las zanahorias, el apio, las cebollas y el ajo a la olla, y cocina durante unos 5 minutos, o hasta que la cebolla esté ligeramente translúcida. Ahora vuelve a poner el cordero en la olla y añade el tomate cortado en dados, el caldo, el resto del vino y la hoja de laurel, el tomillo, el romero y los granos de pimienta. (Si quieres, puedes atar los granos de pimienta en un manojo de estameña para poder recuperarlos más fácilmente después). Calienta en el fuego hasta que el líquido rompa a hervir, luego cubre con una tapa bien ajustada y transfiere todo al horno. Cocina durante 3 horas, y da la vuelta a los jarretes una vez a mitad de camino. Cuando el cordero esté tierno y la carne se desprenda del hueso, estará hecho. Retira la olla del horno, saca los jarretes de cordero y apártalos, tapados, mientras preparas la salsa. Verás una capa de grasa sobre el líquido de cocción. Vamos a utilizar esta grasa para hacer un roux para la salsa. Retira toda la grasa que puedas y guarda aproximadamente 1/4 de taza. Desecha el resto, ya que haría la salsa demasiado grasienta. Calienta la grasa en una cacerola aparte, y luego añade poco a poco la harina hasta que se forme una pasta. Calienta durante unos minutos, removiendo, hasta que el roux tenga un color marrón intenso. Vuelve a poner en ebullición el resto del líquido de cocción, reduce a fuego lento e incorpora el roux. Deja que se reduzca durante unos 15 minutos, luego cuela por un colador de malla fina y sazona al gusto con sal Kosher. Coloca los jarretes de cordero en un plato caliente (sobre un poco de puré de patatas o polenta cremosa, si quieres), salsea generosamente y sirve enseguida.