Receta de helado auténtico
marzo 8, 2021 Por Ane Goñi Salaverri 0

Receta de helado auténtico

Tiempo de preparación:

  • Total: 60 minutos
  • Preparación: 20 minutos
  • Cocinado: 40 minutos
  • Raciones: 2 pints (12 Raciones)

Acerca de esta receta:

Si alguna vez has viajado a la Europa continental -sobre todo a Italia- y has comido helado en una heladería local, la diferencia entre un helado y un auténtico gelato es más que evidente. Gelato es la palabra italiana para designar el helado y no se parece en nada al producto comercial que se encuentra en las estanterías de Estados Unidos. La base de un gelato es un flan cremoso hecho de huevos y leche entera. Se enriquece con leche en polvo para darle estabilidad y, por cantidad, es bajo en azúcar. La cantidad de huevos da al gelato su vibrante color amarillento; el batido de los huevos y el azúcar y la cocción lenta aportan la cremosidad. A diferencia de un helado comercial con estabilizadores y aditivos, el gelato se derrite con bastante rapidez, lo que hace que comerlo sea más divertido. Una vez hecho, este flan se convierte en el soporte de un sinfín de sabores y todo el mundo tiene su favorito. Domina este flan básico y tus opciones serán infinitas: probablemente no volverás a comprar helado.
 Ingredientes:

20 onzas líquidas de leche entera 3 cucharaditas de extracto de vainilla 2 onzas de leche desnatada en polvo 4 yemas de huevo (de corral) 3 onzas de azúcar (fino)

Instrucciones paso a paso para esta receta de Receta de helado auténtico

Reúne los ingredientes. Calienta la leche en un cazo grande con una cucharadita de extracto de vainilla y dos cucharaditas de azúcar y la leche en polvo. Remueve bien para que todo se incorpore. Baja el fuego, cuece a fuego lento durante 5 minutos, retira del fuego y deja infusionar mientras preparas el resto de los ingredientes. Pon las yemas de huevo en el bol de una batidora de pie con el azúcar y el extracto de vainilla y bate durante al menos 10 minutos hasta que los huevos estén ligeros, esponjosos y hayan aumentado de volumen. Pon un bol para mezclar lo suficientemente grande como para contener las natillas en el congelador o enfríalo con cubitos de hielo. Vuelve a calentar suavemente la leche, pero no caliente ni hirviendo, ya que corres el riesgo de cuajar las natillas. Con la batidora funcionando a velocidad media, vierte lenta y suavemente el líquido sobre los huevos batidos; tómate tu tiempo y no te precipites en este proceso. Vuelve a poner las natillas en el cazo de la leche, colócalas a fuego lento y remueve continuamente hasta que la mezcla se haya espesado lo suficiente como para cubrir el dorso de una cuchara de metal. Vierte las natillas en el bol enfriado y sigue removiendo hasta que las natillas estén lo suficientemente frías como para volver a meterlas en la nevera. Continúa con las instrucciones de la heladora o bate a mano como se indica a continuación.

 

Variación sin heladera. Mete las natillas en el congelador durante 30 minutos después de haberlas vertido en una tarrina de plástico con una tapa bien ajustada. Sácalo y bátelo con un tenedor, un batidor de mano o una batidora de mano eléctrica para romper las natillas hasta conseguir una consistencia suave. Haga esto 3 o 4 veces cada 30 minutos, y luego guarde el helado en una tarrina de plástico con una tapa bien ajustada. Saque el helado de la nevera 10 minutos antes de servirlo y ¡disfrútelo!