marzo 8, 2021 Por Ane Goñi Salaverri 0

Receta de galletas de jengibre Yorkshire Parkin

Tiempo de preparación:

  • Total: 30 minutos
  • Preparación: 20 minutos
  • Cocinado: 10 minutos
  • Hardening: 30 minutos

  • Raciones: 18 biscuits (9 Raciones)

Acerca de esta receta:

El Parkin es un tipo de pan de jengibre famoso en Gran Bretaña, pero que difiere según la parte del país de la que proceda. Cada región tiene su propia versión, pero el más famoso, el Parkin de Yorkshire, se elabora con avena. En esta receta, el tradicional pastel Parkin se convierte en una galleta -bizcocho- y tiene todos los sabores cálidos y picantes del pastel y las delicadas motas de avena, pero en forma de galleta. Las galletas no tienen la textura de una nuez de jengibre, sino que son firmes, no duras, y si se conservan durante unos días se vuelven pegajosas, igual que el pastel. Para conservar las galletas Parkin, envuélvalas en papel de aluminio o guárdelas en una lata hermética.
 Ingredientes:

4 onzas/110g de mantequilla blanda 2 onzas/55g de azúcar moreno 3 cucharadas de melaza negra 4 onzas/110g de sirope dorado (o sirope de maíz) 1 huevo grande (batido) 4 onzas/110g de harina auto-elaborante 1/2 cucharadita de levadura en polvo Una pequeña pizca de sal 3 cucharaditas de jengibre molido 1 cucharadita de nuez moscada 1/2 cucharadita de especias mixtas 5 onzas/120g de harina de avena mediana

Instrucciones paso a paso para esta receta de Receta de galletas de jengibre Yorkshire Parkin

Reúne los ingredientes. Cubre una bandeja de horno grande con una hoja de papel sulfurizado y engrásala generosamente con mantequilla. Bate la mantequilla y el azúcar en un cuenco grande y espacioso para hornear hasta que estén ligeros y cremosos; utiliza una batidora eléctrica para hacerlo más fácil si lo deseas. Sin dejar de batir, añade lentamente la melaza negra, el sirope de oro y el huevo batido. En otro bol, tamiza la harina, la levadura en polvo, la sal y todas las especias, e incorpora la harina de avena. A continuación, con una cuchara de metal, incorpora con cuidado los ingredientes secos a la mezcla de mantequilla, azúcar y huevo. Una vez mezclados, si la mezcla parece seca, añade un poco de leche, pero ten cuidado, no quieres que la mezcla esté demasiado húmeda. La masa debe estar firme y un poco pegajosa al tacto. Coloca la masa entre dos hojas de papel sulfurizado y extiende un grosor uniforme. Mete la masa en el frigorífico para que se enfríe. Déjala allí durante un mínimo de 30 minutos, o más si es posible. Puedes incluso dejarla toda la noche. Cuando estés listo para cocinar las galletas, calienta el horno a 350°F/180°C/gas 4. Corta la masa con un cortador de galletas del tamaño que desees. Cocina las galletas por tandas, colocándolas en la bandeja de horno dejando suficiente espacio alrededor de cada galleta (se extenderán un poco mientras se cocinan) Hornea durante 10 minutos, o hasta que se doren, en el horno precalentado. Las galletas deben estar firmes al tacto pero no duras, se endurecerán al enfriarse. Una vez cocidas, retira la bandeja del horno, deja las galletas en la bandeja durante 5 minutos, luego retíralas con cuidado y déjalas enfriar completamente en una bandeja de alambre. Cómelas cuando estén frías. La masa extendida o las galletas que estén esperando a entrar en el horno deben mantenerse frías en el frigorífico o se ablandarán al calentarse la masa y será difícil pasarlas a la bandeja del horno.