febrero 1, 2021 Por Ane Goñi Salaverri 0

Receta de cebollas con crema simple

Tiempo de preparación:

  • Total: 65 minutos
  • Preparación: 40 minutos
  • Cocinado: 25 minutos
  • Raciones: 10 Raciones

Acerca de esta receta:

Esta crema de cebollas es una sabrosa guarnición para servir junto con una comida festiva. También es una salsa estupenda para acompañar filetes de pescado o pollo al horno. Las cebollas se cuecen y luego se combinan con una salsa blanca básica. Añade a la salsa cebollino fresco picado, perejil u otras hierbas, según la comida y la ocasión.
 Ingredientes:

3 libras de cebollas blancas pequeñas 1 cucharadita de sal (dividida) 1/4 de taza de mantequilla 5 cucharadas de harina 2 tazas de leche Opcional: unas gotas de salsa picante Opcional: cebollino fresco picado Opcional: perejil fresco picado

Instrucciones paso a paso para esta Receta de cebollas con crema simple

Reúne los ingredientes. Pela las cebollas y ponlas en una cacerola grande. Añade 1/2 cucharadita de sal y agua suficiente para cubrirlas. Pon la cacerola a fuego fuerte y haz que las cebollas hiervan. Reduce el fuego a bajo y tapa la cacerola; cuece durante 20 a 25 minutos. Escúrrelas y resérvalas. Derrite la mantequilla en una cacerola mediana a fuego medio-bajo; añade la harina y la 1/2 cucharadita de sal restante. Cocina la papilla de harina y mantequilla durante unos 2 minutos, removiendo constantemente. Añade poco a poco la leche; cocina hasta que la mezcla se espese y llegue a hervir, removiendo constantemente. Añade la salsa picante, si la usas, y mezcla. Prueba y ajusta los condimentos. Añade las cebollas escurridas a la salsa; caliéntala y adórnala con cebollino o perejil fresco picado, si lo deseas. Sirve y disfruta.

 

Consejos. Las cebollas blancas pequeñas pueden ser difíciles de pelar, pero son mucho más fáciles si las escaldan primero en agua hirviendo. Empieza por recortar los extremos de las raíces de las cebollas. Llena un bol grande con hielo y agua. Pon una olla grande de agua a hervir y añade las cebollas. Hiérvelas durante unos 30 segundos y luego sumérgelas en el agua helada para detener el proceso de cocción. Las pieles deben desprenderse cuando pellizques los extremos del tallo.