marzo 8, 2021 Por Ane Goñi Salaverri 0

Receta de Calzones Rotos

Tiempo de preparación:

  • Total: 40 minutos
  • Preparación: 25 minutos
  • Cocinado: 15 minutos
  • Raciones: 15 a 20 cookies (8 Raciones)

Acerca de esta receta:

La palabra en español latinoamericano para ropa interior es calzones, algo que seguramente será una gran fuente de diversión (y confusión) para un hispanohablante latinoamericano en un restaurante italiano. Estas galletas chilenas tienen el nombre aún más gracioso de calzones rotos, que significa literalmente “ropa interior rota”. Lo más probable es que se llamen así por su peculiar forma, pero se cuenta que una ráfaga de viento levantó la falda de una mujer que vendía estas tradicionales galletas en la plaza del pueblo, dejando al descubierto su ropa interior rota. Pero si necesita una asociación más apetitosa, podría decirse que se parecen a las cintas o pajaritas. La masa de estas galletas es similar a la de muchos tipos de galletas fritas: no demasiado dulces, crujientes y sabrosas. Son de origen europeo, muy similares a las galletas cruller polacas. La misma técnica exacta se sigue utilizando hoy en día en Chile después de todos estos años.
 Ingredientes:

2 tazas de harina 1 taza de azúcar en polvo, dividida 1/2 cucharadita de sal 1 1/2 cucharadita de levadura en polvo 2 huevos enteros 1 yema de huevo 1 cucharadita de ralladura de limón (o de naranja) Opcional: 1/2 cucharadita de aroma de almendra 3 cucharadas de mantequilla (ablandada) 2 cucharadas de pisco (u otro brandy) 5 tazas de aceite vegetal para freír

Instrucciones paso a paso para esta receta de Receta de Calzones Rotos

Bate la harina, el azúcar en polvo, la sal y la levadura en polvo en un bol mediano. En un bol pequeño, bate los huevos, el aroma de almendra y la ralladura de limón. Añade los ingredientes líquidos a la mezcla seca y remueve brevemente. Añade la mantequilla reblandecida y trabájala en la masa con los dedos hasta que esté bien mezclada (la masa estará dura). Añade el pisco, una cucharada cada vez, amasando la masa después de cada cucharada, hasta que tengas una masa suave y flexible. No debe ser demasiado desmenuzable. Cubre la masa con papel de plástico y déjala reposar durante 15 minutos. Precalienta 5 cm de aceite vegetal en una olla pesada con paredes profundas a 180º C. En una superficie lisa y ligeramente enharinada, extiende la mitad de la masa con un grosor de unos 5 cm. Corta tiras de masa en rectángulos de unos 5 cm de ancho por 10 cm de largo (un cortador de pizza funciona bien para esto). Haz una hendidura de 2,5 cm de largo en el centro de cada rectángulo y tira de un extremo del rectángulo a través de la hendidura, creando una especie de pajarita/nudo (o ropa interior rota, según tu perspectiva). Mantén las empanadillas cubiertas con papel de plástico hasta que estés listo para freírlas. Extiende la masa restante y córtala y dale forma de galleta. Fríe las galletas en el aceite, trabajando por tandas según sea necesario, hasta que estén doradas por ambos lados. Dales la vuelta al menos una vez. Sácalas con cuidado del aceite con una espumadera y escúrrelas en papel de cocina. Espolvoréalas con azúcar en polvo mientras estén calientes. Estas galletas están mejor el día que se hacen, pero se conservan en un recipiente hermético durante 2 ó 3 días.