marzo 8, 2021 Por Ane Goñi Salaverri 0

Receta de caldo de verduras casero

Tiempo de preparación:

  • Total: 2 hrs
  • Preparación: 15 minutos
  • Cocinado: 105 minutos
  • Raciones: 8 Raciones (Aprox. 2 quarts)

Acerca de esta receta:

El caldo de verduras (o caldo) es realmente muy sencillo de hacer, y es estupendo tenerlo a mano para sopas o guisos. El caldo también es un excelente líquido de cocción para el arroz o el risotto, la sémola, la polenta, la cebada, las lentejas o la quinoa. Y el caldo de verduras es imprescindible para los platos vegetarianos. Una de las principales ventajas de hacer tu propio caldo de verduras es que puedes hacerlo sin sal o con muy poca. Y no hay absolutamente ningún conservante del que preocuparse. Aclara o friega las verduras, pero no es necesario pelarlas. Las cáscaras añadirán más color y sabor. Los puerros, las chirivías, una ramita de tomillo, un bulbo de hinojo, una patata, hojas de lechuga romana o una cucharada de pasta de tomate son otras posibilidades de verduras. Utiliza casi cualquier verdura que te guste para dar sabor al caldo. Guarda una bolsa en el congelador para los restos de verduras o las hierbas y hortalizas pasadas de moda. Cuando esté llena, ¡haz caldo!
 Ingredientes:

1 ó 2 cucharadas de aceite de oliva (suficiente para cubrir el fondo de la sartén) 2 cebollas medianas (sin pelar, cortadas en cuartos) 4 ó 6 cebollas verdes (picadas) 3 zanahorias (cortadas en trozos de 1/2 pulgada) 8 costillas de apio (cortadas en trozos de 1/2 pulgada) 6 a 8 dientes de ajo (sin pelar, cortados por la mitad) 8 onzas de champiñones (lavados y cortados por la mitad o en rodajas) 1 tomate grande (sin tallo, picado) 6 a 8 ramitas de perejil 2 hojas de laurel 1/2 cucharadita de granos de pimienta negra 3 cuartos de galón de agua Opcional sal kosher (al gusto)

Instrucciones paso a paso para esta receta de Receta de caldo de verduras casero

Empieza el día anterior cocinando los granos remojados con la leche, la ralladura, la manteca de cerdo, el azúcar y la vainilla a fuego muy lento durante al menos 4 horas, o hasta que los granos se deshagan y la leche se haya absorbido de modo que la mezcla sea densa y cremosa. A la mañana siguiente, haz la masa de la tarta. Haz un montículo de harina, haz un pozo en el centro y rellénalo con la manteca, el azúcar y las yemas. Utiliza un tenedor o un cortapastas para combinar los ingredientes, manipulando la masa lo menos posible (no la amases). Una vez que hayas obtenido una masa uniforme, presiónala hasta formar una bola y cúbrela con un paño húmedo. Pasa la ricotta por un colador a un bol grande, añade los 3/4 de taza de azúcar y sigue removiendo durante 5 ó 6 minutos. A continuación, añade las yemas, de una en una, y el grano. A continuación, añade el agua de naranja; empieza con la mitad de la cantidad y prueba. Añade más si lo quieres más fuerte, teniendo en cuenta que el aroma se desvanecerá un poco al hornearse. Añade también la canela y la fruta confitada. A continuación, monta las claras a punto de nieve e incorpóralas. Extiende 2/3 de la masa de hojaldre y forra el molde. Rellénalo con el relleno. A continuación, extiende la masa restante y córtala en tiras, que querrás colocar sobre el relleno en diagonal (levántalas de la tela de hojaldre con una espátula larga para que no se rompan). Hornea en un horno moderadamente caliente (370 F o 180 C) durante 1 hora o un poco más. El relleno debe secarse casi por completo y endurecerse, mientras que la masa de la tarta debe dorarse ligeramente. Sirve la tarta en su molde, y sigue disfrutando de ella durante los días siguientes para desayunar.