marzo 8, 2021 Por Ane Goñi Salaverri 0

Receta de budín de pechuga de pollo a la turca

Tiempo de preparación:

  • Total: 65 minutos
  • Preparación: 20 minutos
  • Cocinado: 45 minutos
  • Raciones: 6 Porciones (6 Raciones)

Acerca de esta receta:

No se puede hablar de postres en Turquía sin mencionar un postre llamado “pechuga de pollo”, o tavuk göğüsü (tah-VOOK’ go-OOZ-oo’). La pechuga de pollo es un postre fascinante porque en realidad contiene finos trozos de carne blanca de pollo. Lo creas o no, no puedes detectar ni el más mínimo rastro de sabor a pollo. Todo lo que se saborea es un pudín dulce, lechoso y con cuerpo, con un toque de canela. La consistencia de la auténtica pechuga de pollo es mucho más rígida que la del pudin. Se raspa una tira rectangular del pudín del fondo de una sartén poco profunda y se coloca en el plato en forma de rollo. El postre suele cortarse en lugar de servirse con una cuchara. La pechuga de pollo se sirve no sólo como postre, sino también para la merienda. Hay varias cadenas de restaurantes especializados en “pechuga de pollo” y otros postres lácteos a los que acuden fieles clientes cada día a la hora del té para disfrutar de un delicioso y nutritivo plato de pechuga de pollo con su café o té turco. Este postre es también el favorito de las madres con niños pequeños. ¿Se le ocurre una forma mejor de hacer que su hijo coma carne? La pechuga de pollo es muy rica en proteínas. Además, puedes prepararla con leche desnatada y edulcorante artificial para conseguir un postre ideal bajo en calorías y grasas. Se dice que la clave para hacer el pudín de pechuga de pollo perfecto es utilizar carne de pechuga muy fresca. Si puedes conseguir pollo recién cortado en una carnicería, es mucho mejor que el pollo envasado que lleva unos días en la estantería. El segundo paso importante es lavar la carne completamente cocida una y otra vez en agua fría hasta que desaparezca todo rastro de olor a pollo. Puede parecer mucho esfuerzo, pero el resultado merece la pena. (Nota: nunca hay que enjuagar la carne cruda.) Si le gusta este pudin, seguro que le encantará su homólogo llamado kazandibi.
 Ingredientes:

1/2 pechuga de pollo fresca 38 onzas (1 litro) de leche entera 1/3 taza de maicena 1/3 taza de harina de arroz blanco 1 taza de azúcar 1 cucharadita de extracto de vainilla 2 tazas de agua

Instrucciones paso a paso para esta receta de Receta de budín de pechuga de pollo a la turca

Empieza el día antes de que quieras comer el pastel. Primero, pon el pollo en una cacerola con suficiente agua para cubrirlo. Hazlo hervir y cocina bien el pollo. Saca el pollo cocido de la cacerola y ponlo en un bol. Desmenuza la carne con los dedos en tiras finas. Continúa desmenuzando el pollo tan finamente como puedas. Puedes ayudarte de las púas de un tenedor. Esto debería ser fácil si el pollo está bien cocinado. Pon el pollo desmenuzado en un colador de alambre fino y pásalo por agua fría durante varios minutos. Presiona los trozos de pollo contra el colador mientras los enjuagas con la mano o con una cuchara de madera. A continuación, prepara un recipiente con agua fría. Coloca el colador sobre él y remoja el pollo desmenuzado durante unos 20 minutos. Escúrrelo en el colador y repite este proceso cuatro o cinco veces. Para la sexta vez, coloca el colador en el cuenco de agua fría y mételo todo en el frigorífico y déjalo toda la noche. A la mañana siguiente, escúrrelo, enjuágalo un par de veces más bajo el grifo de agua fría y escurre el pollo desmenuzado por completo, exprimiendo el agua sobrante y reservándolo. Pon la leche en un cazo grande y hiérvela durante varios minutos. Añade el pollo desmenuzado a la leche y tritúralo con una batidora de mano dos o tres veces hasta que quede muy suave. Vuelve a poner la cacerola al fuego y continúa la cocción durante unos 20 minutos más, removiendo constantemente. En un cuenco aparte, bate la maicena, la harina de arroz y unas dos tazas de agua hasta que esté suave. Retira la leche del fuego. Con la batidora, vierte la fécula en un chorro muy fino en la leche mientras la bates. Una vez que se haya batido toda la fécula, vuelve a poner el cazo al fuego y llévalo a una temperatura de escaldado sin dejar de remover. Cocínalo así durante unos cinco minutos más hasta que empiece a espesar. Por último, añade el azúcar y la vainilla y cocina 15 minutos más. El pudín debe quedar tan espeso que ya no puedas removerlo. Utiliza el dorso de la cuchara de madera para “golpear” la superficie y mantenerla en movimiento mientras se cocina. Humedece el fondo y los lados de una bandeja de cristal poco profunda. Una cazuela de horno rectangular funciona bien. Vierte el pudin en la bandeja mojada y deja que se enfríe a temperatura ambiente. Cúbrelo con papel de plástico y refrigéralo durante unas seis horas. Puedes cortar el pudin o sacarlo con una cuchara grande. Espolvorea un poco de canela en cada porción antes de servir.