marzo 8, 2021 Por Ane Goñi Salaverri 0

Receta de albóndigas vegetarianas al vapor al estilo tailandés

Tiempo de preparación:

  • Total: 45 minutos
  • Preparación: 25 minutos
  • Cocinado: 20 minutos
  • Raciones: 4 Raciones

Acerca de esta receta:

Si quieres una delicia vegetariana, prueba estas deliciosas albóndigas tailandesas al vapor con relleno de setas shiitake y tofu. Es difícil creer que estas albóndigas sean vegetarianas, ya que saben muy parecidas a las albóndigas de cerdo del restaurante chino de dim sum. Los envoltorios de wonton funcionan para esta receta, pero si puedes encontrar envoltorios de dumplings redondos (congelados en tiendas de comida asiática) tus dumplings serán aún más deliciosos. Sólo asegúrate de sacarlos del congelador unas dos horas antes de cocinarlos para que se descongelen. Prepara rápidamente el relleno en un procesador de alimentos, luego sólo tienes que envolverlo y cocinarlo al vapor. Sírvelos con salsa de soja y/o chile y disfrútalos.
 Ingredientes:

1 paquete de envoltorios redondos para dumplings (congelados, o sustitúyelos por envoltorios de wonton normales) 1 hoja de plátano (para cocinar al vapor, disponible congelada en la mayoría de las tiendas de alimentos asiáticos) Para el relleno 3 tazas de setas shitake frescas (cortadas en rodajas) 1 taza de tofu (cortado en dados, medianamente firme, unos 2/3 de un paquete) 1 o 2 pulgadas de galangal (o jengibre, cortado en rodajas) 3 o 4 dientes de ajo 2 cebolletas (cortadas en rodajas) 1/2 taza de cilantro fresco (hojas y tallos, picados) 1/4 cucharadita de pimienta blanca de pimienta blanca 3 cucharadas de salsa de soja 2 cucharadas de aceite de sésamo 1 cucharadita de salsa de chile (o más si las quieres picantes) 1/4 de taza de caldo de pollo vegetariano (o caldo vegetal) Para las albóndigas 1 ó 2 cucharaditas de maicena (o harina, según sea necesario para espolvorear el plato) Guarnición: salsa de soja

Instrucciones paso a paso para esta receta de Receta de albóndigas vegetarianas al vapor al estilo tailandés

Precalienta el horno a 180º C. Recorta el puerro: corta y desecha el extremo de la raíz y los tallos de color verde oscuro (reserva los tallos para utilizarlos en el caldo o el caldo, si así lo prefieres). Corta el puerro restante por la mitad a lo largo, y luego córtalo en rodajas finas en sentido transversal. Pon el puerro cortado en un bol y cúbrelo con agua fría. Remuévelo para que se desprenda la suciedad. Déjalo reposar mientras atiendes a los espárragos. Recorta y desecha los extremos duros de los espárragos. Corta los espárragos en trozos de 1/2 pulgada. En una sartén grande a fuego medio-alto, derrite la mantequilla. Saca los puerros cortados del agua y ponlos en la sartén (no escurras los puerros en un colador, ¡volverás a echarles toda la tierra!) Espolvorea con 1/2 cucharadita de sal y cocina, removiendo con frecuencia, hasta que estén tiernos, unos 3 minutos. Añade los espárragos. Cocina, removiendo con frecuencia, hasta que estén tiernos, de 2 a 3 minutos. Reserva. En un bol mediano, bate los huevos y las yemas. Unta un poco de huevo en la masa de la tarta para cubrirla. Hornea durante 5 minutos. Deja que se enfríe a temperatura ambiente. Mientras se hornea la corteza, bate la leche con los huevos. Bate el 1/4 de cucharadita de sal restante. Coloca la corteza de la tarta en una bandeja de horno para facilitar su manipulación. Extiende la mezcla de puerros y espárragos en la corteza de la tarta. Espolvorea con pimienta negra. Poner una capa de queso rallado. Vierte la mezcla de huevo y leche uniformemente sobre todo. Hornea hasta que esté bien cuajada (el centro puede estar un poco movido), unos 35 minutos. Deja reposar la quiche al menos 10 minutos antes de cortarla. Sírvela caliente, a temperatura ambiente o incluso fría al día siguiente.