marzo 8, 2021 Por Ane Goñi Salaverri 0

Receta de albóndigas vegetarianas a la turca

Tiempo de preparación:

  • Total: 45 minutos
  • Preparación: 30 minutos
  • Cocinado: 15 minutos
  • Raciones: 5 a 10 Raciones

Acerca de esta receta:

¿Le gusta la idea de hincarle el diente a una albóndiga tierna, jugosa y picante que en realidad no tiene carne? Entonces esta popular receta turca hecha con lentejas rojas y bulgur es perfecta para usted, especialmente si es vegano o vegetariano. En Turquía, estas tiernas delicias se llaman mercimek köftesi (mare-juh-MEK’ kuf-tay-SEE’). Se sirven fríos como aperitivo -meze- o como comida para picar en reuniones sociales. Son estupendas para las fiestas, muy fáciles y económicas de preparar y gustan a todos. Incluso se pueden hacer uno o dos días antes, ya que se conservan muy bien en el frigorífico durante varios días. De hecho, cuanto más tiempo reposen las albóndigas, más sabrosas estarán.
 Ingredientes:

1 taza redonda de lentejas rojas 5 tazas de agua 1 1/2 tazas de bulgur fino 2 cucharadas de pasta de tomate 2 cucharadas de pasta de pimiento rojo dulce 3 cucharaditas de sal 1/2 cucharadita de pimienta negra Una pizca de azúcar 1 cucharadita de copos de pimiento rojo picante (más o menos al gusto) 1 manojo de cebollas verdes (limpias y picadas) 1 manojo grande de perejil italiano (sólo las hojas, sin los tallos gruesos, finamente picado) 1 cucharada de aceite de oliva 1 cucharadita de zumo de limón

Instrucciones paso a paso para esta receta de Receta de albóndigas vegetarianas a la turca

Primero, lava las lentejas rojas en un colador de malla metálica hasta que el agua salga limpia. Pasa las lentejas a una cacerola grande y añade el agua. Pon el fuego a tope y lleva a ebullición. Una vez que el agua hierva, cubre la cacerola dejando la tapa abierta, reduce el fuego y deja que las lentejas hiervan hasta que estén muy tiernas y se deshagan. Añade más agua si es necesario mientras se cocinan. Una vez que las lentejas estén completamente cocidas, debe quedar aproximadamente 1/2 pulgada o 1 1/2 centímetros de agua sobre las lentejas. Si hay demasiada, escurre suavemente parte del agua. Si hay muy poca agua, hierve un poco de agua por separado y luego añade la suficiente para alcanzar el nivel adecuado. Mientras las lentejas están todavía calientes, añade la pasta de tomate y pimienta y los condimentos. A continuación, añade el bulgur fino y remueve todo con una cuchara de madera hasta que esté bien combinado. Vuelve a tapar la sartén y deja que se enfríe. Cuando la mezcla se enfríe, el bulgur absorberá el líquido extra y se ablandará. Cuando esté lo suficientemente frío como para poder manejarlo, añade el aceite de oliva, el zumo de limón, las cebollas verdes y el perejil picado hasta que se distribuyan bien por la mezcla. Por último, prueba la mezcla y añade más sal y pimienta picante a tu gusto. Forra tu bandeja de servir con hojas de lechuga y empieza a hacer las albóndigas. Con un trozo de la mezcla del tamaño de una nuez grande, dale forma de cilindro largo con los extremos afilados, y colócalo en la fuente. Repite la operación hasta terminar toda la mezcla. Puedes apilar las albóndigas como quieras, haciendo varias capas. Espolvorea la parte superior de tu pila con más hojas de perejil picadas para decorar, si lo deseas.

 

Consejos. Para su próxima fiesta, apile tantas albóndigas largas y redondas en una bandeja como pueda para añadir un toque de color a su mesa de buffet. Verás cómo el plato de albóndigas desaparece rápidamente al paso de tus invitados. Para que la conversación continúe, puede añadir lechuga romana adicional y algunos trozos de limón en el lateral para una diversión aún más interactiva. Haz que tus invitados coloquen una albóndiga dentro de una hoja de lechuga, expriman un poco de zumo de limón y se la lleven a la boca. Una vez que prueben una, no podrán parar. Lo mejor de esta comida para chuparse los dedos es que es estupenda para ti. Las albóndigas son bajas en grasa. Las lentejas aportan proteínas y fibra, el bulgur aporta carbohidratos saludables y las cebollas verdes y el pimiento rojo aportan el picante justo para que este plato sea el aperitivo o la merienda perfecta. Puedes tener preparado un poco de mercimek köftesi en el frigorífico para los días de mucho trabajo. Es fácil meterse unas cuantas en la boca cuando se está de viaje. Dos o tres albóndigas son suficientes para mantenerte lleno y satisfecho entre comidas.