marzo 8, 2021 Por Ane Goñi Salaverri 0

Postre indio Cham-Cham con zumo de limón y azafrán

Tiempo de preparación:

  • Total: 60 minutos
  • Preparación: 15 minutos
  • Cocinado: 45 minutos
  • Raciones: 1 platter

Acerca de esta receta:

Estos deliciosos postres se llaman a veces “Barcos del Placer” y la gente utiliza este nombre como un término de cariño para sus seres queridos. No es de extrañar, porque los Cham-Chams son realmente deliciosos y muy dulces. El Cham-Cham es un dulce típicamente bengalí (de las Indias Orientales). Esta versión es relativamente rápida de preparar y está aromatizada con agua de rosas, azafrán y zumo de limón o lima.
 Ingredientes:

2 litros de nata/ leche entera 2 ó 3 cucharadas de zumo de lima/limón 5 cucharaditas de harina 4 tazas de agua 2 tazas de azúcar 2-3 cucharadas de agua de rosas o unas cuantas hebras de azafrán 5 gotas de colorante alimentario amarillo (según tu preferencia)

Instrucciones paso a paso para esta receta de Postre indio Cham-Cham con zumo de limón y azafrán

Reúne los ingredientes. Lleva la leche a ebullición a fuego medio. Remueve de vez en cuando para que la leche no se queme. Cuando la leche empiece a hervir, añade el zumo de lima y mezcla bien. Cuando la cuajada empiece a separarse de la leche, apaga el fuego y deja la leche aparte durante 10 minutos para que termine el proceso de cuajado. Cuela el queso y lávalo bien bajo el grifo para quitarle todo el zumo de lima. Ahora pon el queso en una estameña y cuélgalo durante 1 hora para que escurra todo el líquido. Pon el queso escurrido en un cuenco y empieza a amasarlo. Continúa hasta que se hayan eliminado todos los grumos y el queso esté totalmente liso. Cuando esto ocurra, el queso empezará a soltar su grasa y tus manos se sentirán grasientas. Cuanto más suave amases el queso, mejor será el Cham-Chams. Este es el momento de añadir el colorante alimentario amarillo y mezclar bien. Ahora espolvorea la harina sobre la superficie del queso y mézclala bien. Mezcla el azúcar y el agua en una olla a presión y lleva la mezcla a ebullición (sin tapar la olla a presión). Asegúrate de que la olla es lo suficientemente grande como para acomodar los Cham-Chams terminados, ya que se expandirán al doble de su tamaño mientras se cocinan en el almíbar. Mientras el sirope de azúcar hierve, divide la masa en pequeñas bolas del tamaño de una canica y hazlas rodar entre las palmas de las manos hasta que estén lisas. Ahora presiona suavemente para darles una forma oblonga y luego aplánalas un poco. Añade suavemente las bolas al jarabe de azúcar y tapa la olla a presión. Añade el peso de la olla y espera el primer pitido. Cuando suene el primer pitido, espera otros 8 ó 10 minutos y apaga el fuego. Suelta el vapor de la olla a presión y deja que los Cham-Chams se enfríen completamente antes de tocarlos. Se habrán expandido casi al doble de su tamaño original y estarán delicados en caliente. Cuando se enfríen, vierte el agua de rosas o el jarabe de azafrán (hecho remojando las hebras de azafrán en un poco de agua caliente) sobre los Cham-Chams y enfríalos durante unas horas. Una vez fríos, saca los Cham-Chams del almíbar y colócalos en una fuente. Bate la nata fresca hasta que esté espesa y esponjosa. Introdúcela en una manga pastelera y vierte un remolino (con una boquilla gruesa) en cada Cham-Cham. Adorna con rodajas de tu fruta seca favorita y sirve.