Jarretes de cordero con espinacas - Gosht Saagwala
marzo 8, 2021 Por Ane Goñi Salaverri 0

Jarretes de Cordero con Espinacas – Gosht Saagwala

Tiempo de preparación:

  • Total: 93 minutos
  • Preparación: 3 minutos
  • Cocinado: 90 minutos
  • Raciones: 4 Shanks (4 Raciones)

Acerca de esta receta:

Este delicioso y exuberante curry es perfecto para una abundante comida familiar. En la India no se suele hacer con jarretes de cordero, ya que el cordero no se consume habitualmente; el cabrito es más popular y se conoce (erróneamente) como cordero. Sin embargo, nos encanta utilizar patas de cordero, ya que el curry resultante tiene una calidad abundante y saludable. Aunque comemos jarretes de cordero en cualquier época del año, ¡nos encantan especialmente en invierno! Las espinacas de este plato le añaden una textura deliciosa y terrosa, y le dan un poderoso y nutritivo empuje. Los jarretes de cordero con espinacas/gosht saagwala saben muy bien con chapatis calientes, parathas, arroz normal o arroz jeera. ¡Añade una ensalada verde y listo!
 Ingredientes:

2 cucharadas de pasta de ajo 1 cucharada de pasta de jengibre 2 chiles verdes, opcionales, pero tienen un gran sabor y añaden un encantador «toque» al plato (molidos hasta obtener una pasta gruesa) 1 cucharadita de garam masala 8 jarretes de cordero 2 libras de hojas de espinacas frescas 5 cucharadas de aceite vegetal/de canola/de girasol para cocinar 5 granos de pimienta 4 clavos de olor 4 vainas de cardamomo 2 cebollas grandes picadas muy finas 1 cucharadita de cilantro en polvo 1 cucharadita de comino en polvo 1 cucharadita de garam masala en polvo 2 tomates medianos (picados finos) Sal al gusto Una porción de mantequilla para decorar

Instrucciones paso a paso para esta receta de Jarretes de Cordero con Espinacas – Gosht Saagwala

Precalienta el horno a 220º C. Corta la coliflor en ramilletes de tamaño uniforme. Pon a hervir una olla de agua con sal, añade la coliflor y cuécela hasta que esté muy tierna, unos 12 minutos. Escúrrela y extiéndela sobre una tabla de cortar, un plato grande o una sartén para que se enfríe. Si lo prefieres, puedes cocer la coliflor al vapor. Mientras la coliflor se enfría, pela y pica el ajo. Una vez que la coliflor se haya enfriado, hazla puré. Hazlo con un machacador de patatas, un rallador, un tenedor grande o púlsalo en un procesador de alimentos. La clave es romperla lo máximo posible sin convertirla en un puré. Pasa la coliflor triturada, hecha puré o batida a un paño de cocina grande y limpio o a varias capas de gasa. Recoge las esquinas de la tela y luego todos los lados, júntalos en un haz y retuércelos para empezar a exprimir el líquido de la coliflor. Retuerce y escurre todo lo que puedas: cuanto más líquido exprimas ahora, más crujiente y más parecido a una corteza será el producto final. Pasa la coliflor exprimida a un bol grande. Añade el ajo, el huevo, el queso, la harina, la sal, la pimienta y el orégano, si lo utilizas. Remueve bien la mezcla. Pon un trozo de papel de pergamino en una bandeja de horno. Vierte la mezcla de coliflor encima y extiéndela hasta formar un disco de 14 pulgadas. Hornea hasta que esté dorado por todas partes y empiece a dorarse en los bordes, unos 35 minutos. Opcional: Para obtener una corteza más sólida, levanta el pergamino de la sartén y dale la vuelta a la corteza sobre la sartén, de modo que la parte inferior quede hacia arriba. Vuelve a meterla en el horno durante 10 minutos. Cubre la corteza con salsa -no demasiada, o se empapará- y queso. Hornea hasta que el queso esté derretido y burbujeante, de 10 a 15 minutos.