Categoría: Fundamentos de la cerveza

Por robertez@gmail.com

Receta de la clásica masa de cerveza para freír

Cuando fríes algo, ya sean aros de cebolla caseros o pescado, o incluso pollo, es útil recubrirlo con algún tipo de empanado o rebozado, porque ayuda a retener parte de la humedad del alimento mientras se forma un exterior crujiente y dorado. Cuando un almidón como el pan o el rebozado se vuelve dorado, significa que los azúcares se han caramelizado, formando nuevos compuestos de sabor. En resumen, el marrón dorado significa delicioso. Puedes optar por un empanado o un rebozado, y la elección correcta depende realmente de si quieres un recubrimiento más sustancioso (es decir, crujiente) o uno más ligero y crujiente. Si quieres que sea crujiente, utiliza un empanado, y si quieres que sea ligero y crujiente, necesitas un rebozado. Hay varias formas de conseguir un rebozado ligero y crujiente, y todas implican la creación de burbujas. Al cocinarse, el agua de los alimentos produce vapor, que a su vez puede producir burbujas, y a algunas personas les gusta añadir un poco de levadura en polvo a la masa. Por otra parte, las burbujas también pueden proceder del líquido, y puedes utilizar agua de seltz, que es burbujeante, pero no muy sabrosa. De ahí la cerveza. Yo vivo en el noroeste del Pacífico, lo que significa que uso IPA, que después es lo que sale de nuestros grifos en lugar de agua. Eres libre de utilizar cualquier pilsner, lager, ale o stout que te apetezca. Otro truco es utilizar harina para tartas, que tiene menos gluten y, por tanto, produce una capa más ligera que la harina común. Hablo de la importancia de no trabajar demasiado los glútenes cuando se preparan artículos como tortitas y magdalenas, en los que quieres que el producto final sea suave y tierno. Y resulta que la masa de cerveza no es diferente. Por tanto, es fundamental que sólo mezcles la harina con la mezcla de huevo y cerveza hasta que apenas se incorpore. Quieres que quede suelta y con grumos, como… bueno, eso es lo que quieres. Y asegúrate de utilizar cerveza FRÍA, porque el frío ayuda a inhibir el desarrollo del gluten. Por último, vas a querer tener todo lo que va a la masa listo para usar, porque una vez mezclada la masa, tienes que usarla enseguida, para que la harina no absorba demasiado líquido, y también para maximizar la efervescencia de la cerveza. Para obtener los mejores resultados, reboza ligeramente en harina el objeto que vayas a freír antes de sumergirlo en la masa. De este modo, el rebozado se pegará mejor al objeto. La receta que sigue servirá para rebozar de 1 a 2 libras de cebollas.