Fugazza Receta de pizza de cebolla al estilo argentino
marzo 8, 2021 Por Ane Goñi Salaverri 0

Fugazza: Receta de pizza de cebolla al estilo argentino

Tiempo de preparación:

  • Total: 50 minutos
  • Preparación: 30 minutos
  • Cocinado: 20 minutos
  • Raciones: Raciones 4-6

Acerca de esta receta:

La Fugazza es una deliciosa pizza tipo focaccia muy popular en Sudamérica. La Fugazza tiene una corteza suave y aireada, perfecta para absorber el aceite de oliva, y normalmente no lleva salsa de tomate ni queso. La Fugazza se suele cubrir con cebollas dulces cocidas y se espolvorea con orégano. Una versión de la fugazza con una corteza más gruesa (a veces una corteza doble) y mucho queso mozzarella además de las cebollas se llama fugazetta. La fugazza es fácil de hacer. La masa se presiona en la sartén, sin necesidad de extenderla. Las cebollas se saltean previamente en aceite de oliva para ablandarlas y endulzarlas. Los corazones de alcachofa, las aceitunas (negras y verdes), el pimiento, el jamón en lonchas finas y el parmesano son ingredientes opcionales frecuentes. Utiliza una piedra para pizza o un molde para pizza perforado si lo tienes, pero una bandeja para hornear normal funcionará bien.
 Ingredientes:

Para la masa de la pizza: 4 tazas de harina común 2 cucharaditas de levadura 3 cucharadas de aceite de oliva 1 3/4 – 2 tazas de agua 1 1/2 cucharaditas de sal Para la cobertura 3 cebollas grandes 1/4 de taza de aceite de oliva 2 cucharadas de orégano seco Opcional: 1/3 de taza de rodajas de pimiento Opcional: 1/2 taza de aceitunas 1/3 de taza de queso parmesano rallado grueso (opcional) Una pizca de sal gruesa

Instrucciones paso a paso para esta receta de Fugazza: Receta de pizza de cebolla al estilo argentino

Reúne los ingredientes. Enjuaga las aceitunas con agua y colócalas en un recipiente de cristal, gres o plástico alimentario de 2 galones con tapa. Prepara la solución de lejía en otro recipiente de cristal, gres o plástico alimentario. Ponte guantes de goma y utiliza una cuchara que no sea de aluminio para medir la lejía en los 5 litros de agua fría. Mezcla con una cuchara de madera de mango largo o un palo. Transfiere la solución de lejía a un recipiente para aceitunas, asegurándote de que las aceitunas estén completamente cubiertas (ponles peso si es necesario). Pon la tapa y deja a temperatura ambiente durante 24 horas. Escurre las aceitunas y ponlas en remojo durante 12 horas más en una solución de lejía fresca de 5 litros de agua fría mezclada con 5 cucharadas de lejía. Escurre y aclara. Corta la aceituna más grande; si la lejía ha llegado al hueso, la curación con lejía está completa. Aclara de nuevo y ponla en remojo en agua fría. Normalmente, dos baños de lejía son suficientes para las pequeñas aceitunas Mission que se ven en las tiendas de productos especializados. Si es necesario un baño más, sumérgelas en una solución de lejía fresca de 5 cuartos de agua fría mezclada con 5 cucharadas de lejía durante 12 horas más; luego escúrrelas y acláralas con agua fría. Sumerge las aceitunas en agua fresca y fría, cambiando el agua tres (o más) veces al día durante los tres días siguientes. Al cabo de los tres días, prueba una aceituna para asegurarte de que no queda ningún rastro de sabor a lejía. En un recipiente limpio de cristal, cerámica o plástico alimentario, prepara la salmuera combinando 5 litros de agua fría con 5 cucharadas de sal marina y deja las aceitunas en remojo durante al menos un día. Las aceitunas ya están listas para ser transferidas a frascos de una pinta para su almacenamiento en el frigorífico durante un año. Disfruta.