mayo 2, 2020 Por Ane Goñi Salaverri 0

Cómo congelar la albahaca y almacenarla para su uso durante todo el año

Si tienes más albahaca en tu jardín de la que puedes usar cuando está fresca, la respuesta es meterla en el congelador y tener el placer de usar albahaca fresca todo el año. Aquí hay tres maneras diferentes de congelarla para usarla todo el año.

Cómo congelar cualquier cosa

Lavar y congelar

Lava y seca las hojas de albahaca. Luego desecha los tallos. Extiéndelas en una bandeja para galletas y congélalas rápidamente. Transfiere la albahaca congelada a bolsas de congelador y úsalas según sea necesario.

Blanquear y congelar.

Cocer las hojas de albahaca lavadas durante 15 segundos y sumergirlas en agua helada para detener el proceso de cocción. Seca bien las hojas y luego congelalas rápidamente y transfierelas a las bolsas del congelador como se describe en la opción

Picar y congelar

Lava y corta  en trozos grandes las hojas de albahaca. Añade un chorrito de aceite de oliva  para cubrir ligeramente las hojas con aceite; esto evitará que la albahaca se vuelva negra en el congelador. Pon la mezcla resultante en bandejas de cubitos de hielo y congélala. Transfiere los cubos congelados a  bolsas de congelador y úsalos según sea necesario. Un cubo suele equivaler a unas dos cucharadas de albahaca fresca.

Mide la bandeja de cubitos de hielo para saber cuánto cabe en ella. Si quieres cubos más grandes, utiliza una bandeja de cubitos de hielo de cuatro centímetros aprox.  Cada cubo contendrá aproximadamente media taza de albahaca. Este también es un tamaño ideal para congelar las sobras de caldo, vino y suero de leche.

Consejos:

La albahaca tiende a ponerse negra cuando se congela.

Si mantener ese color verde brillante es importante para tí,  usa la opción 3.

Sólo se debe añadir aceite a la albahaca si va a ser congelada.

Almacenar la albahaca en aceite, ya sea en el refrigerador o a temperatura ambiente, hará que corras riesgo de botulismo.

Si planeas usar  albahaca en platos calientes, agregar los cubitos congelados directamente a la olla. No hay necesidad de descongelarla primero.

Más usos para la albahaca

Seca la albahaca.

Seca parte de la albahaca de tu jardín, así no tendrás que comprar albahaca seca en el supermercado. Puedes usar un deshidratador o un horno de baja temperatura para secarla rápidamente, pero si no tienes prisa, simplemente cuelga pequeños racimos de albahaca al revés en una habitación cálida y seca y deja que se seque al aire. Puede que lleve un par de semanas, pero si ya tienes mucha albahaca fresca a tu disposición, probablemente pasará un tiempo antes de que la necesites. Guarda la albahaca seca en un recipiente hermético en tu despensa. Asegúrate de etiquetarla. Todos esos pequeños frascos de hierbas secas acaban teniendo el mismo aspecto después de un tiempo. La albahaca seca directamente de tu jardín o huerto, atada con una linda cinta, es un regalo muy considerado para los amigos.  Por último, te proponemos esta deliciosa receta de pasta con salsa pesto.