mayo 2, 2020 Por Ane Goñi Salaverri 0

Cómo congelar cebollas en unos pocos pasos

Las cebollas picadas congeladas son geniales para tener a mano cuando necesitas preparar la cena con prisa.

Por eso las tiendas de comestibles las venden y te cobran por la posibilidad de hacerlo.

Ahorra dinero y hazlo tú mismo, así tendrás menos trabajo de preparación cuando estés preparando un plato. También puedes congelar las cebollas sobrantes cuando picas más de lo necesario o cuando sólo usas la mitad de una cebolla en una receta. Aprende a preparar tus propias cebollas congeladas y evita tener que tirarlas. Fundamentos de la cebolla congelada Las cebollas congeladas funcionan mejor en platos cocinados ya que no tendrán la elasticidad de las cebollas frescas. Puedes usarlas en sopas, guisos, cazuelas o saltearlas con carne picada. Conservan la mayor parte de su sabor de tres a seis meses cuando se congelan.

El proceso es fácil y sólo lleva unos pocos minutos.

Sólo necesitas:

  • Cebollas
  • Un cuchillo
  • Bolsas para el congelador
  • Un congelador

No uses bolsas para sándwiches con cierre. Necesitas bolsas de congelador más gruesas para mantener las cebollas congeladas en buen estado y para minimizar la fuga de olor en el congelador. Dado que el olor de la cebolla aún puede escapar y penetrar en el congelador, es posible que quieras usar un congelador auxiliar en el garaje o en el sótano.

Pasos para congelar cebollas picadas:

Pela  las cebollas.

Pica o corta las cebollas en el tamaño que necesites para las próximas recetas.

Mete las cebollas picadas en una bolsa de congelador, extrae todo el aire que puedas y ciérrala.

Congela las cebollas picadas en bolsas con la porción que típicamente usarías en una receta.

Es mejor usar varias bolsas más pequeñas que una bolsa grande para poder abrir cada bolsa y usar todos los trozos de cebolla congelados que contiene.

Las cebollas no se congelan bien.

Etiqueta la bolsa con el contenido y la fecha en que las congelaste para que puedas usar las más viejas primero. Para un almacenamiento más fácil, primero, congela la bolsa en una bandeja para galletas en el congelador, presionando para que quede lo más plana posible. Las bolsas se apilan mejor en el congelador si son planas. Cuando las bolsas se hayan congelado sólidamente después de un par de horas, quita la bandeja de galletas y apila las bolsas en el congelador.

Consejo: Las cebollas picadas tienden a pegarse cuando las congelas. Para remediar el problema, sólo hay que golpear la bolsa contra el mostrador unas cuantas veces antes de cada uso. (Esta es otra razón para usar las bolsas para el congelador, que son más fuertes que la mayoría de las bolsas para sándwiches con cierre de cremallera). Usa tus cebollas picadas congeladas en un plazo de tres a seis meses para la mejor retención del sabor. Además de la congelación, hay otras formas de almacenar y curar las cebollas para que estén disponibles para su uso futuro. También puedes hacer cebolla en polvo y sal de cebolla, ahorrándote el tener que comprar productos caros comprados en la tienda.