marzo 8, 2021 Por Ane Goñi Salaverri 0

Caldo de huesos al instante

Tiempo de preparación:

  • Total: 3 hrs 15 minutos
  • Preparación: 15 minutos
  • Cocinado: 3 hrs Pressure Build/Release: 55 minutos
  • Raciones: 8 Raciones

Acerca de esta receta:

El caldo de huesos es rico en colágeno, cartílago y muchos otros nutrientes, y es fácil de hacer en casa en la olla a presión. El caldo de huesos tarda hasta 48 horas en cocinarse en la estufa, pero sólo requiere tres horas en la olla instantánea. El caldo de huesos es un caldo que suele hacerse con huesos que se cuecen a fuego lento durante horas. El largo tiempo de cocción produce un caldo gelatinoso que es nutritivo y sabroso. Tanto si bebes el caldo de huesos directamente como si lo utilizas en sopas y otros platos, la olla a presión es un método excelente. Los huesos ricos en colágeno son los mejores. Los huesos del tuétano, los pies y los nudillos son opciones excelentes. Si quieres más sabor a carne, añade unos rabos de buey, un jarrete de ternera carnoso o unas costillas. Asar los huesos añade más sabor y color al caldo, pero no dudes en omitir este paso si tienes poco tiempo o el horno no es una opción. Consejos para hacer caldo casero
 Ingredientes:

4 libras de huesos de ternera 2 cucharadas de vinagre de sidra de manzana 1 zanahoria grande (en rodajas) 1 costilla de apio (en rodajas) 1 cebolla grande (cortada en cuartos) 1 cabeza de ajo (cortada por la mitad en sentido transversal) 2 hojas de laurel Opcional: 1 cucharadita de sal kosher

Instrucciones paso a paso para esta receta de Caldo de huesos al instante

Bate la harina, el azúcar en polvo, la sal y la levadura en polvo en un bol mediano. En un bol pequeño, bate los huevos, el aroma de almendra y la ralladura de limón. Añade los ingredientes líquidos a la mezcla seca y remueve brevemente. Añade la mantequilla reblandecida y trabájala en la masa con los dedos hasta que esté bien mezclada (la masa estará dura). Añade el pisco, una cucharada cada vez, amasando la masa después de cada cucharada, hasta que tengas una masa suave y flexible. No debe ser demasiado desmenuzable. Cubre la masa con papel de plástico y déjala reposar durante 15 minutos. Precalienta 5 cm de aceite vegetal en una olla pesada con paredes profundas a 180º C. En una superficie lisa y ligeramente enharinada, extiende la mitad de la masa con un grosor de unos 5 cm. Corta tiras de masa en rectángulos de unos 5 cm de ancho por 10 cm de largo (un cortador de pizza funciona bien para esto). Haz una hendidura de 2,5 cm de largo en el centro de cada rectángulo y tira de un extremo del rectángulo a través de la hendidura, creando una especie de pajarita/nudo (o ropa interior rota, según tu perspectiva). Mantén las empanadillas cubiertas con papel de plástico hasta que estés listo para freírlas. Extiende la masa restante y córtala y dale forma de galleta. Fríe las galletas en el aceite, trabajando por tandas según sea necesario, hasta que estén doradas por ambos lados. Dales la vuelta al menos una vez. Sácalas con cuidado del aceite con una espumadera y escúrrelas en papel de cocina. Espolvoréalas con azúcar en polvo mientras estén calientes. Estas galletas están mejor el día que se hacen, pero se conservan en un recipiente hermético durante 2 ó 3 días.

 

Consejos. Para guardar tu caldo de huesos casero, viértelo en recipientes para congelar o en cubiteras y congélalo hasta un año. Las bandejas de cubitos de hielo de silicona están disponibles en varios tamaños y son muy prácticas: saca un bloque o dos de caldo de huesos congelado cuando lo necesites. Los tarros de conserva pueden ser recipientes adecuados para el congelador, pero se vuelven frágiles cuando se congelan. Para evitar que se rompan, utiliza tarros de boca ancha. Asegúrate de que el caldo está frío cuando lo viertas en los tarros y deja al menos un centímetro de espacio libre. Congele los tarros de caldo sin tapar. Cuando el caldo esté completamente congelado, coloca las tapas en los tarros. Es mejor descongelar los tarros de cristal de caldo de huesos en el frigorífico para evitar cambios bruscos de temperatura.